El enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, Jared Kushner, aseguró que el proceso para que Hamas entregue sus armas podría arrancar en unas 30 días y que la reconstrucción de Gaza quedará condicionada a la desmilitarización del grupo
Tras reunirse en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Kushner planteó que Washington quiere transformar los anuncios sobre el desarme en pasos concretos antes de habilitar nuevas obras en el enclave. "Podríamos estar viendo avances en tan solo 30 días", señaló, al referirse al retiro de armamento y al cierre de túneles
Reconstrucción atada al desarme
El funcionario sostuvo que Estados Unidos ya tiene diseñado un plan para reconstruir Gaza, pero remarcó que no impulsará esa etapa mientras el grupo conserve capacidad militar. Según explicó, la prioridad es evitar que cualquier inversión termine siendo destruida o reutilizada para recomponer la infraestructura armada de Hamas
El desarme sigue siendo uno de los puntos más delicados de la iniciativa promovida por Washington. Hamas había expresado su disposición a entregar las armas dentro del nuevo esquema político para Gaza, aunque Israel exige garantías de que ese armamento no podrá volver a circular ni ser usado para reconstruir su aparato militar
Una fuerza internacional en preparación
La propuesta también contempla un mecanismo internacional de estabilización para Gaza, todavía en definición. En ese esquema, el general estadounidense Jasper Jeffers figura como responsable de una fuerza que tendría entre sus tareas supervisar las condiciones de seguridad a medida que avance la desmilitarización
Kushner y Netanyahu buscaron precisar cómo llevar ese compromiso a la práctica. Para Washington, la secuencia es clara: primero deben verificarse acciones de desarme y luego avanzar con la reconstrucción del territorio
La negociación con Irán sigue abierta
En la misma entrevista, Kushner también se refirió al diálogo con Irán y dejó abierta la posibilidad de un acuerdo, siempre que Teherán acepte renunciar a la capacidad de fabricar armas nucleares
El enviado estadounidense sostuvo que, por ahora, no ve señales de una disposición razonable por parte de las autoridades iraníes. Con ese planteo, Washington mantiene la vía diplomática, pero condiciona cualquier entendimiento a compromisos verificables sobre el programa nuclear