Una ofensiva de doble presión

El secretario del Tesoro de Estados Unidos amenazó con someter a Irán a un aislamiento económico sin precedentes, al adelantar que la próxima semana podrían anunciarse nuevas medidas contra el régimen de Teherán

Scott Bessent afirmó que la estrategia incluiría una combinación de castigo financiero y un bloqueo físico vinculado al estrecho de Ormuz, una vía clave para el movimiento de mercancías y energía en la región

El foco en Ormuz

Según el funcionario, el cierre sostenido de ese paso impediría la entrada y salida de productos desde los puertos iraníes. En su planteo, esa presión podría replicar efectos similares a los observados en otros casos de embargo y aislamiento económico

Bessent citó como referencia a La Habana y Caracas, y sostuvo que Venezuela se desplomó rápidamente tras la imposición del bloqueo

La Casa Blanca fija sus prioridades

En paralelo, el vicepresidente JD Vance señaló que la prioridad de Washington es mantener bajos los precios del petróleo y del gas para los consumidores estadounidenses, además de impedir que Irán obtenga un arma nuclear

El endurecimiento del discurso contrasta con declaraciones previas del propio Bessent, quien semanas atrás había insinuado la posibilidad de un acuerdo inminente para reabrir el estrecho de Ormuz

La vía diplomática, por ahora, sigue sin señales claras de avance, mientras Washington y Teherán sostienen posiciones irreconciliables sobre las condiciones para restablecer la circulación en el área