Hidroituango quedó autorizado de forma temporal para subir el nivel de llenado de su embalse como medida preventiva ante el fenómeno de El Niño. La decisión fue adoptada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y se apoya en proyecciones del Ideam, que anticipan un fortalecimiento del evento entre finales de 2026 y comienzos de 2027

El objetivo es acumular más reservas de agua antes de la temporada seca más exigente. El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, señaló que la autorización permite pasar de la cota 408 a la 420, de acuerdo con las condiciones originales de la licencia ambiental

Una medida temporal y vigilada

Arjona explicó que la operación estará sometida a monitoreo permanente. Si aparecen afectaciones en captaciones, calidad del agua, ecosistemas o comunidades, o si se detectan alertas hidráulicas o geotécnicas, el ajuste deberá detenerse o modificarse

El funcionario también afirmó que la decisión busca almacenar agua ahora, antes de que lleguen los meses más críticos de El Niño, y usar esa reserva cuando bajen los caudales del río

Según cálculos de XM, los embalses deberían cerrar el año cerca del 80% para enfrentar mejor los meses de verano posteriores. En ese contexto, Hidroituango fue presentado como una infraestructura estratégica para el país, por lo que su operación, dijo Arjona, debe basarse en evidencia científica y en el interés nacional

La alerta del sistema eléctrico

En paralelo, el sector energético lanzó una advertencia sobre el riesgo de apagones en Colombia durante 2027. Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de Andeg, sostuvo que el país enfrenta un escenario complejo por déficit de energía firme, deudas acumuladas y fallas de inversión en generación y redes

El gremio ubicó el mayor riesgo en el segundo trimestre del próximo año. A eso se suman obligaciones por $5,6 billones y la deuda de Air-e, que asciende a $3,3 billones con el mercado eléctrico

Castañeda aseguró que el país llega a este nuevo episodio de El Niño en condiciones más débiles que en 2024. Entonces existía una reserva de energía firme cercana al 2%; ahora, según dijo, el déficit es de 2,4%

También señaló un desbalance entre demanda y oferta: en los últimos cuatro años, el consumo de energía creció entre 5% y 6%, mientras la generación apenas avanzó 1%. Su conclusión es que la presión climática, la menor holgura del sistema y las dificultades de caja elevan el riesgo de cortes de suministro