Las elecciones de medio término de Estados Unidos se celebran este martes 3 de noviembre con una expectativa dominante entre los inversores: una victoria demócrata en la Cámara de Representantes
Ese escenario ya estaría reflejado en las cotizaciones. Por eso, si el resultado confirma las previsiones, los especialistas no esperan una reacción brusca de los mercados
El control del Congreso, en disputa
La principal incógnita está en la magnitud del avance opositor y en la composición del Senado. El resultado determinará cuánto margen tendrá Donald Trump para impulsar su agenda durante los últimos dos años de su mandato
Los republicanos llegan a la elección con el control de ambas cámaras, aunque con una mayoría más ajustada en la Cámara de Representantes y una ventaja más amplia en el Senado. Para aprobar leyes se necesita el acuerdo de los dos cuerpos
Si los demócratas recuperan una de las cámaras, podrán bloquear iniciativas oficialistas y forzar negociaciones. Si controlan ambas, tendrán más capacidad para promover proyectos propios, aunque Trump conservará su facultad de veto
El escenario de una sorpresa republicana
El partido del presidente suele perder bancas en las elecciones legislativas, una tendencia histórica que representa una dificultad para el Gobierno en la segunda mitad del mandato
Sin embargo, los analistas no descartan un resultado favorable para el oficialismo. Una sorpresa republicana podría generar movimientos más significativos en las cotizaciones, precisamente porque se apartaría de lo que los inversores ya descuentan
Un Congreso con mayor presencia demócrata podría favorecer especialmente al sector de la salud. También podría tener repercusiones sobre los bonos locales, aunque las estimaciones apuntan a un impacto moderado. Entre las alternativas consideradas aparece el eventual uso del swap con Estados Unidos