En la esquina de Scalabrini Ortiz y Medrano funcionó Gibson Bar, un lugar donde se celebraban fiestas de San Patricio, Halloween y cualquier fecha que ofreciera una excusa para brindar. También tenía un subsuelo con “reservados” y una habilitación polémica. Hoy, allí funciona un Carrefour Express

La transformación de ese espacio se repitió en distintos puntos de Buenos Aires. Lugares que fueron escenarios de diversión terminaron convertidos en sitios asociados con la rutina, la vivienda o la burocracia

De las pistas de baile al gimnasio

En Caballito, sobre la avenida La Plata, casi en la esquina con Pedro Goyena, estuvo durante décadas un conocido local bailable. Según el momento, se llamó St. Thomas, Seven o Kravi. Allí hubo noches extensas, fiestas de egresados y generaciones enteras que encontraron en sus pistas un espacio para divertirse, pese a las quejas vecinales por los ruidos

El lugar fue demolido y próximamente funcionará allí un gimnasio. Donde antes se tomaban tragos, habrá Gatorade; donde se bailaba, se entrenarán los isquiotibiales; y donde ocurrieron romances, aparecerán mancuernas

Edificios donde antes había boliches

En la avenida Santa Fe al 3600, Liquid dejó recuerdos ligados a sus tres pistas, sus barras y el ruido de las madrugadas. También quedaron las escenas de autos estacionados en doble fila, taxis detenidos en cualquier lugar y música a volumen muy alto

El boliche fue reemplazado por un edificio de departamentos de uno a tres ambientes. Ahora hay viviendas, laundry, un SUM y reuniones de consorcio

Algo parecido ocurrió en avenida Mosconi 2883, esquina Nazca. Allí estaba City Hall, un punto de encuentro para vecinos de Devoto, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y zonas cercanas. Fue destino habitual de estudiantes y sede de fiestas de egresados, disfraces, espuma y láser

En 2024, el lugar dio paso a un edificio con cocheras y locales comerciales

El rastro de Jesse James

Jesse James también formó parte de esa geografía nocturna. Con una estética inspirada en el Lejano Oeste, recibió noches de cumbia, tragos con frizzé, peleas callejeras y personajes habituales de la madrugada. Por allí pasaron bandas tropicales y grupos de otros estilos

El local terminó demolido y el terreno quedó asociado a la posibilidad de un nuevo proyecto inmobiliario

Cemento, una historia aparte

El caso más representativo es, quizás, el de Cemento. El espacio fue propiedad de Omar Chabán, una figura central de la noche porteña y del rock desde la década de 1980. También fue dueño de Cromagnón, donde murieron 194 jóvenes en un hecho marcado por la desidia y la corrupción, por el que fue condenado y estuvo preso

En Cemento surgieron o se consolidaron bandas como Ataque 77, Divididos, Las Pelotas y Hermética. De allí quedó también una frase repetida por generaciones de seguidores: “Te sigo desde Cemento”

El documental CEMENTO conserva parte de la memoria de aquel período. Sin embargo, quien llegue hoy a Estados Unidos 1234 encontrará un estacionamiento del Gobierno porteño destinado a tareas de tránsito y acarreo

Frente a tantos cambios, queda una vieja consigna del rock: cuando la casa está rockeando, no hace falta tocar la puerta; hay que entrar