Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, fue encontrado muerto en la vía pública en Villa Elisa, partido de La Plata, con una herida de arma blanca en el pecho. La muerte es investigada por la Policía bonaerense como un posible suicidio
Bellingi, de 55 años, iba a ser juzgado junto con la exprocuradora general Alejandra Gils Carbó por su intervención en la compra de un edificio para la Procuración. El debate oral está previsto para dentro de 20 días
El hallazgo en Villa Elisa
Según los primeros informes, el cuerpo apareció en la calle 8, entre 406 y 407. En el lugar se secuestraron su billetera, el celular, un reloj, una mochila azul, un cuchillo tipo criollo y la vaina correspondiente
Una persona que vio el cuerpo alertó al 911. Cuando llegó la Policía, el hombre estaba vestido con un buzo verde, jean y zapatos marrones. También se observaron rastros de sangre en la zona del tórax
De acuerdo con la información preliminar, la herida estaba en la parte baja del tórax, inclinada hacia la izquierda. A simple vista, no se advirtieron signos de defensa ni otras lesiones
La causa por el edificio de la Procuración
El expediente gira en torno a la compra de un inmueble ubicado en Perón al 600, donde hoy funcionan dependencias de la Procuración. La acusación sostiene que la operación habría sido direccionada para favorecer a determinados intermediarios y habilitar el pago de comisiones millonarias
Entre los puntos centrales de la investigación figura una comisión de 3 millones de pesos que terminó cobrando Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi, por su intervención como asesor de una inmobiliaria vinculada a la operación
Los investigadores consideran que la licitación fue armada para beneficiar al edificio finalmente adquirido y darle apariencia de legalidad a una estructura ya acordada
El tribunal oral que llevará adelante el juicio está integrado por Gabriela López Iñíguez, Nicolás Toselli y Sabrina Namer. La acusación quedará a cargo del fiscal general Marcelo Colombo
Gils Carbó fue procesada en 2017 antes de renunciar al frente del Ministerio Público Fiscal. Desde entonces, la Procuración General quedó interinamente a cargo del procurador adjunto Eduardo Casal