Los gobiernos suelen ser evaluados por su capacidad para resolver problemas. Pero también por la forma en que los nombran, los explican y, en ocasiones, los agravan al negar su propia responsabilidad. En ese plano se movió Javier Milei en la última reunión de Gabinete, donde el endeudamiento de los argentinos y la mora en el pago de esas deudas ocuparon el centro de la escena

Según trascendió, el objetivo fue bajar una línea clara a los ministros para que defiendan una tesis incómoda para la Casa Rosada: que el deterioro financiero de amplios sectores sociales no responde a las decisiones del Gobierno. La estrategia llega en medio de cuestionamientos crecientes sobre el impacto de las tasas altas, la pérdida de ingresos frente a la inflación y los aumentos tarifarios sobre la economía cotidiana

La disputa por el relato

La comunicación oficial atraviesa una revisión acelerada, aunque sin resultados visibles. Los cambios en el área, tras la salida tardía de Manuel Adorni, no lograron ordenar la interna ni mejorar el mensaje público. En ese marco, los tropiezos de Adrián Ravier, ahora vocero presidencial, se volvieron parte de la escena habitual

Su última intervención abrió otra polémica al admitir y luego relativizar la pérdida de control de la comunicación digital por parte de Santiago Caputo, desplazado en los hechos por Santiago Oría, director de Realizaciones Audiovisuales de la Presidencia. Poco después, una publicación de Oría sobre el uso de bots para amplificar ataques contra opositores terminó de alimentar la idea de una reconfiguración interna en favor del entorno de Karina Milei

Al mismo tiempo, Milei evitó cualquier vínculo entre el endeudamiento de los hogares y medidas impulsadas por su gestión, como la suba de tasas, el freno salarial o la caída del poder adquisitivo frente a tarifas e inflación. El mensaje fue inequívoco: el Gobierno no admite costos propios en la crisis

Dos causas elegidas por el Presidente

En la reunión de Gabinete, el Presidente puso el foco en dos factores que considera centrales para explicar el problema: las billeteras digitales no bancarias y las apuestas online. En ambos casos, buscó presentar el fenómeno como ajeno a su administración

Sin embargo, esa lectura choca con las críticas que señalan la falta de controles sobre prestamistas con tasas abusivas, la publicidad engañosa y la expansión de créditos fáciles para sectores vulnerables. También con el reclamo por la falta de límites más duros a la promoción del juego en línea

La oposición y parte de sus aliados impulsan iniciativas para atender la situación de casi seis millones de personas endeudadas en mora y para frenar prácticas abusivas en el mercado del crédito. En Diputados, 133 legisladores pidieron avanzar con medidas de alivio y regulación

El debate por las apuestas online

En paralelo, el proyecto oficial sobre apuestas online, que sigue en el Senado, es cuestionado por centrarse en el juego clandestino y no en la expansión de las plataformas legales. Sus críticos sostienen que esa omisión deja intacto uno de los motores del problema: la publicidad constante y el acceso masivo a las apuestas

Las objeciones se apoyan en estudios recientes. Una investigación sobre adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años relevó que uno de cada cuatro apuesta o apostó recientemente, que el 95% escuchó hablar del tema y que el 28% sufrió ansiedad o estrés por no poder jugar. Además, el 71% considera que la práctica tiene efectos negativos

Otro informe difundido por UNICEF mostró que 8 de cada 10 adolescentes y jóvenes consultados reconocieron haber entrado a sitios de apuestas online en el último año, o conocer a alguien que lo hizo. El 37% dijo hacerlo muy seguido o todos los días

A eso se suman advertencias de especialistas sobre el daño psicológico y social asociado a la ludopatía. En un contexto en el que la Argentina registró en 2025 una tasa récord de suicidios, los reclamos por regulación más estricta ganaron volumen

Una interna con poder e intereses

El debate sobre el juego también expone las relaciones políticas que rodean al sector. Distintos espacios partidarios han mostrado históricamente vínculos con empresarios del rubro, un entramado que vuelve más difícil cualquier intento de regulación profunda

En la Cámara baja, la discusión dejó a la vista esas tensiones: mientras algunos sectores acompañaron proyectos más restrictivos, otros promovieron textos de menor alcance y rechazaron una prohibición más firme de la publicidad y del acceso de menores a las plataformas

Por ahora, el Gobierno no anticipa cambios de fondo. Milei eligió las apuestas y el crédito informal como explicaciones del malestar económico, pero sigue sin mover una sola pieza para limitar la expansión de ambos fenómenos. Y en política, negar también es una forma de agravar los problemas