La autopsia practicada sobre Guillermo Bellingi, exsubdirector de la Procuración General de la Nación, concluyó que no hay indicios de criminalidad en su muerte. El hallazgo ocurrió en Villa Elisa, donde el exfuncionario apareció dentro de un auto con una puñalada en el tórax
Una muerte en medio de una causa sensible
Bellingi tenía 55 años y estaba próximo a ser juzgado junto con Alejandra Gils Carbó por la compra de un edificio para la Procuración. El estudio forense determinó que no presentaba otras lesiones ni signos de defensa
En el lugar, la policía encontró un cuchillo tipo criollo, además de su billetera, el celular, un reloj y una mochila. La hipótesis principal es que la herida se la habría provocado la propia víctima
Cómo fue el hallazgo
El cuerpo fue encontrado en la calle 8, entre 406 y 407, luego de un aviso al 911. La escena mostraba restos de sangre en la zona del tórax y el cadáver estaba vestido con buzo verde, jean y zapatos marrones
Fuentes vinculadas al caso señalaron que Bellingi atravesaba problemas económicos y emocionales. Había sido exonerado de la Procuración cuando salió a la luz el escándalo por la compra del inmueble de Perón 667, hoy ocupado por dependencias del organismo
La causa judicial se concentra en la adquisición del edificio y en el pago de comisiones millonarias a intermediarios. Entre ellos aparece Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi, quien cobró honorarios por su participación en la operación
El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Federal 8 y la acusación corresponde al fiscal general Marcelo Colombo. Gils Carbó fue procesada en 2017 y hoy ejerce como abogada