Javier Milei sostiene que su continuidad en el poder dependerá, sobre todo, de la evaluación que hagan los votantes sobre su gestión. Pero en su entorno y entre analistas persiste una pregunta incómoda: si alcanzar una baja de la inflación no alcanzará para garantizarle la reelección
El riesgo del bolsillo
La comparación que aparece una y otra vez es con 2019, cuando el desgaste del oficialismo terminó en una derrota que aceleró la crisis cambiaria. Hoy, con la elección presidencial aún lejos, el Gobierno admite que una parte del electorado podría volver a priorizar alivio inmediato antes que continuidad del ajuste
Dentro de la administración se escucha una inquietud concreta: por qué no aflojar, хотя sea un poco, la presión económica para mejorar el ingreso disponible de los sectores más apretados. Sin embargo, todo indica que Milei no piensa abandonar su rechazo a cualquier incentivo artificial del consumo
Una apuesta a la macro y al orden
La cadena nacional del jueves reforzó esa línea. El Presidente ratificó su rechazo a la emisión monetaria como herramienta de política y volvió a insistir en que el camino elegido es el único posible para ordenar la economía
El argumento oficial se apoya en dos datos que el Gobierno considera centrales: la inflación acumulada desde la creación del Banco Central y la enorme cantidad de dólares fuera del sistema financiero, una muestra de desconfianza hacia el peso. En paralelo, también se destaca que, según economistas cercanos al mercado, la Argentina ofrece hoy mejores condiciones para invertir que en otros momentos recientes
Las formas también pesan
Pero la economía no es el único frente. Entre los factores que podrían complicar a Milei aparecen su estilo y sus reacciones públicas. Sus choques con líderes extranjeros y su tono confrontativo alimentan reparos, especialmente entre el voto femenino, donde algunos consultores detectan una distancia mayor que entre los varones
Aun así, el diagnóstico de los encuestadores no es uniforme. Hay quienes creen que el oficialismo está muy cerca de una victoria en primera vuelta si la elección se resolviera hoy. Otros, en cambio, advierten que le costaría alcanzar un piso cómodo y que una oposición peronista unificada podría disputarle el poder con chances reales
La duda de fondo
En ese escenario, Milei confía en que la estabilidad macroeconómica, la mejora del orden público y el rechazo social a un regreso al pasado le alcancen para sostener su proyecto. La incógnita es si esa combinación será suficiente antes de que se agote la paciencia de quienes todavía sienten que no llegan a fin de mes