Sacerdotes de villas y barrios populares manifestaron su preocupación por la magnitud del operativo de seguridad realizado el jueves por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
La intervención, denominada Tormenta Negra, movilizó a 1500 policías en unos quince asentamientos porteños. Como resultado, hubo 17 detenciones, secuestro de vehículos, clausura de locales y confiscación de mercaderías utilizadas por vecinos como fuente de trabajo
El despliegue y los barrios alcanzados
Según informó el gobierno porteño, el operativo se desarrolló en las villas 31, 21-24, Carbonilla, Fraga, Rodrigo Bueno, Mitre, 15 —Ciudad Oculta—, 20 —Villa Lugano—, INTA, Bermejo, Mugica, 1-11-14, Cildañez, Piletones y Fátima
La administración de Jorge Macri explicó que el objetivo fue “reforzar la seguridad y seguir trabajando en el ordenamiento del espacio público”
La preocupación de los curas villeros
En sectores de la Iglesia llamó la atención que el operativo se realizara dos días después de una misa celebrada en Plaza Constitución por monseñor Pedro Cannavó, obispo auxiliar de Buenos Aires, en representación del arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva
Durante la celebración, Cannavó reivindicó el “trabajo digno” y pidió “acompañar hasta que el otro se ponga de pie”. La misa estuvo dedicada a las víctimas de la trata de personas y de otras formas de exclusión
En ese encuentro también se leyó un pronunciamiento de los sacerdotes de villas y barrios populares porteños. Allí señalaron que los vecinos quieren respetar la ley y aceptan el orden, pero reclamaron que el Estado contemple las condiciones históricas de esos barrios
El documento mencionó problemas vinculados con el uso del espacio público, la economía popular e informal, el endeudamiento familiar, la precarización laboral, la falta de empleo y las condiciones habitacionales
Pedido de diálogo y obras pendientes
Los sacerdotes plantearon que debe existir una comunicación más fluida con los vecinos. También destacaron el papel de centros de salud, escuelas, comedores, capillas y otras organizaciones comunitarias
Además, advirtieron sobre deudas pendientes en materia de obras públicas, construcción de viviendas, tendido eléctrico, cloacas y sistemas pluviales