Dirigentes de la izquierda, movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos, agrupaciones estudiantiles, gremios y colectivos de artistas vinculados al trotskismo participaron de la denominada “marcha de la bronca”. La movilización comenzó frente al Congreso, que permaneció vallado por el operativo de seguridad, y avanzó hacia Plaza de Mayo
En el destino estaba prevista la lectura de un documento con críticas al gobierno de Javier Milei y referencias al escenario electoral de 2027. La consigna central fue organizar el descontento para enfrentar al Presidente, su programa económico y a quienes lo respaldan
La columna estuvo encabezada por Myriam Bregman, Nicolás del Caño, Cristian Castillo, Vanina Biasi, Néstor Pitrola y Gabriel Solano. También participaron Eduardo Belliboni, Rubén “Pollo” Sobrero, Alejandro Bodart, Alejandro Lipcovich y Celeste Fierro, entre otros dirigentes
Críticas al presupuesto y pedido de huelga
Solano cuestionó el proyecto de presupuesto 2027 presentado por el Gobierno. Según planteó, la iniciativa profundiza el ajuste y afecta el financiamiento de la educación, las universidades públicas y el sistema de discapacidad, mientras los salarios y las jubilaciones pierden poder adquisitivo
El dirigente del Partido Obrero sostuvo además que el proyecto beneficia a bancos, grandes empresas y sectores especulativos, mientras aumenta las dificultades económicas de las familias
La marcha avanzó por la Avenida de Mayo hacia la Casa Rosada sin la aplicación del protocolo antipiquetes. También se sumaron grupos de jubilados que suelen concentrarse los miércoles frente al Congreso
Durante la movilización hubo carteles, banderas y consignas contra Milei y el Gobierno. Los manifestantes también cuestionaron al peronismo y a la dirigencia sindical tradicional, además de reclamar una huelga general con críticas a la Confederación General del Trabajo
Incidentes antes del cruce de la 9 de Julio
Antes de que la columna atravesara la avenida 9 de Julio, un camión con un volquete cargado de escombros se detuvo en la intersección de Avenida de Mayo y Lima. El vehículo llevaba al chofer y a una mujer en su interior
Varios manifestantes rodearon el camión y cuestionaron su presencia. La Policía de la Ciudad intervino con un cordón de infantería, mientras se produjeron corridas y algunos golpes entre participantes por la sospecha de que podía haber “infiltrados”. La situación no pasó a mayores