Con aval judicial, el interventor de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Alberto Biglieri, suspendió el convenio entre el sindicato y la empresa USEM, vinculada con La Cámpora, en el marco de una investigación por presunta defraudación por administración fraudulenta y asociación ilícita
La medida rige desde el 15 de este mes y fue presentada como una acción preventiva para resguardar el patrimonio sindical. La causa analiza la administración de fondos provenientes de los aportes de los trabajadores
Según la investigación, USEM habría recaudado más de 100 millones de pesos por mes a partir de unos 200 mil afiliados
Una dirigente bajo la lupa
Entre las accionistas y directoras de USEM figura María Soledad Calle, militante camporista que había sido incorporada al gremio por Abel Furlán, el dirigente desplazado de la UOM, con cargos de relevancia dentro de la estructura sindical
Calle ya había sido apartada de su puesto por Biglieri en junio pasado. En las últimas horas, además, tomó notoriedad por la compra del departamento ubicado debajo de Cristina Kirchner, en San José 1111, por US$189.000