EL CALAFATE. La familia Kirchner tiene cuatro hoteles en Santa Cruz. Alto Calafate y Las Dunas reciben huéspedes; Los Sauces-Casa Patagónica permanece cerrado desde 2016, mientras que La Aldea de El Chaltén está clausurado desde hace una década y ocupado desde 2022, pese a las órdenes de desalojo

Los establecimientos aparecen vinculados a las investigaciones de los casos Los Sauces y Hotesur, en las que Cristina Kirchner y Máximo Kirchner están acusados de integrar una asociación ilícita y lavar dinero. La Cámara Federal de Casación Penal debe resolver si ambas causas avanzan en un único juicio

Alto Calafate: el hotel que sigue operativo

El Alto Calafate está en el acceso a la ciudad, sobre un punto elevado con vista al Lago Argentino, la localidad y la cordillera. Pertenece a Hotesur SA y continuó abierto durante los procesos judiciales iniciados en 2013

Durante varios años estuvo bajo intervención judicial. Desde 2022, la administración volvió a la familia Kirchner, que lo alquila a Idea SA. La sociedad está encabezada por Osvaldo Sanfelice, señalado en la acusación como una de las personas con funciones gerenciales y operativas dentro de la estructura investigada. Sanfelice figura entre los once imputados en ambas causas

El hotel ofrece cuatro estrellas, spa, dos piscinas climatizadas con vista al lago, restaurante y bar. En las reservas para el próximo fin de semana, una habitación estándar para dos personas aparece desde US$225, mientras que una suite de 40 metros cuadrados puede llegar a US$387. Otras tarifas relevadas van de US$244 a US$421

Los pasajeros suelen valorar las habitaciones, las vistas y la gastronomía. Entre los cuestionamientos aparecen el mantenimiento exterior, la escasa variedad del desayuno, la distancia hasta el centro y el funcionamiento del servicio de traslado

Las Dunas: ampliación y nueva administración

Las Dunas tiene tres estrellas y está concesionado a Hotelera Patagonia SAS, una sociedad de capitales chilenos. El grupo Lariza lo administra desde diciembre de 2019

Cuando Néstor Kirchner lo compró en 2008 por US$700.000, era una hostería de 15 habitaciones sobre un terreno de 1,6 hectáreas junto al Lago Argentino. Luego pasó a ser un edificio de tres plantas y cuadruplicó su capacidad

Tras permanecer dos temporadas cerrado bajo custodia de la Gendarmería, el establecimiento fue reparado. Actualmente dispone de 47 habitaciones dobles y triples, todas con vista al lago, y capacidad para 100 personas

Una noche para dos personas cuesta alrededor de US$100, mientras que la suite deluxe de 30 metros cuadrados llega a US$122. También se ofrecen tarifas de US$106 y US$119. Los huéspedes destacan la amplitud y el paisaje, pero cuestionan el desayuno y la distancia al centro

Los Sauces-Casa Patagónica, sin actividad desde 2016

El hotel boutique está junto a la casa de Cristina Kirchner y permanece cerrado desde que la familia Relats terminó el contrato de alquiler en 2016. Esa familia había explotado el establecimiento durante siete años, período en el que los Kirchner habrían obtenido cerca de US$8 millones

La salida se produjo después de un conflicto por la entrega de la propiedad. Antes de retirarse, los antiguos administradores confeccionaron un inventario y lo dejaron en manos de un escribano

Los valores estimados para los tres hoteles de El Calafate son de US$33 millones para el Alto Calafate, US$15 millones para Los Sauces y US$9 millones para Las Dunas. Las cifras provienen de valuaciones basadas en seguros y tasaciones vinculadas con el mercado inmobiliario local

La Aldea de El Chaltén: un hotel ocupado

La Aldea de El Chaltén fue adquirida en 2009 por Los Sauces SA. Hasta 2013 estuvo administrada por Lázaro Báez mediante Valle Mitre. Después, la gestión pasó a Idea SA, hasta que en 2016 las empresas fueron denunciadas por presuntas maniobras de lavado de dinero y el hotel quedó bajo supervisión judicial

Cuando la administración regresó a la familia Kirchner en 2022, el edificio ya estaba ocupado. En su interior, deteriorado, llegaron a vivir casi cien personas. Se registraron incendios provocados por conexiones clandestinas y se dictaron varias órdenes de desalojo

El establecimiento, ubicado a 230 kilómetros de El Calafate, continuaba ocupado ilegalmente hasta el momento señalado en el informe. La situación convive con la presión habitacional de El Chaltén, uno de los destinos patagónicos más buscados para practicar trekking y montañismo