El presidente Javier Milei dio este domingo una entrevista en la que repasó varios ejes de la agenda política, económica e internacional. Allí se refirió a la investigación sobre la Asociación del Fútbol Argentino, volvió a cargar contra Cristina Kirchner y Axel Kicillof, elogió a Patricia Bullrich y defendió decisiones de su gobierno
La AFA y la acusación de una conspiración
Consultado por un supuesto entendimiento con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, Milei negó cualquier maniobra. Dijo que se trata de “otra estupidez enorme” y calificó la versión como una mentira. También sostuvo que las definiciones sobre el caso deberán esperar a la resolución judicial
En el mismo tramo, cuestionó a periodistas por difundir lo que consideró versiones falsas y afirmó que Mahiques está en ese cargo para resolver problemas en el sistema judicial
Nuevos dardos contra Cristina Kirchner
Sobre la ex presidenta, Milei fue tajante y desestimó sus presentaciones judiciales. Además, la vinculó con la instalación de una etapa política inspirada en Antonio Gramsci y habló de una presencia de “terroristas disfrazados” en distintos ámbitos sociales
Críticas a Kicillof y defensa del RIGI
El mandatario también apuntó contra Axel Kicillof, a quien consideró irrelevante en términos de opinión política. Lo descalificó por su paso por el Ministerio de Economía durante el gobierno de Cristina Kirchner y aseguró que las provincias que adhirieron al RIGI tuvieron crecimiento, a diferencia de Buenos Aires y La Rioja, que no se sumaron
Según su lectura, la falta de desarrollo en esos distritos responde a la conducción de un gobernador de comunista, al que responsabilizó por frenar o deteriorar el crecimiento
Duros cuestionamientos a Lula da Silva
Por último, Milei volvió a cargar contra el presidente brasileño. Lo acusó de corrupción, cuestionó su situación judicial y aseguró que todavía interfiere políticamente en la región a través de las ideas del socialismo
También sostuvo que las críticas recibidas desde Brasil omiten, según él, los insultos previos de Lula y de sus ministros