Patricia Bullrich se consolidó como una figura central del oficialismo después de respaldar a Javier Milei tras las elecciones de 2023. Su apoyo le permitió asumir como ministra de Seguridad y, más tarde, integrarse plenamente a La Libertad Avanza
Sin embargo, durante los últimos meses la senadora mostró una serie de diferencias con la conducción del Gobierno. Sus intervenciones abarcaron cuestionamientos a funcionarios, decisiones legislativas, la situación económica y la relación con la prensa
El reclamo por la declaración jurada de Adorni
Uno de los primeros cruces ocurrió en mayo, en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni, quien entonces era jefe de Gabinete
La causa había comenzado después de que se conocieran viajes y operaciones inmobiliarias vinculadas al funcionario. Además, Adorni había modificado su declaración jurada para incorporar una propiedad ubicada en el country Indio Cuá
Bullrich sostuvo que debía presentar cuanto antes una nueva declaración jurada con el detalle de sus operaciones. “La presentación tiene que ser de inmediato”, afirmó en ese momento
A fines de mayo, la senadora presentó anticipadamente su propia declaración. Adorni hizo lo mismo el 11 de junio y renunció a su cargo el 27 de ese mes
El pliego de la jueza Michelli
El 1° de junio, Bullrich volvió a marcar distancia al anunciar que no acompañaría el retiro del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza federal de La Plata
La legisladora explicó que ejercería su derecho a la objeción de conciencia y, al mismo tiempo, reconoció la facultad constitucional del Presidente para proponer y retirar postulaciones
Finalmente, el pliego fue aprobado el 4 de junio en el Senado, con 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones. Bullrich se abstuvo
El pedido de acelerar los resultados económicos
En agosto, durante una exposición ante empresarios, Bullrich reclamó mayor rapidez en la llegada de resultados económicos a la vida cotidiana
“El rumbo es el correcto”, sostuvo, aunque admitió que algunos sectores atravesaban un momento difícil. También pidió que los beneficios del proceso alcanzaran a las familias, las pequeñas y medianas empresas y el resto del sector productivo
Las dudas sobre las PASO
Por esos mismos días, la senadora evitó anticipar qué ocurriría con las elecciones primarias. Señaló que la suspensión dependería de la relación de fuerzas en el Senado y de los acuerdos que pudiera alcanzar el oficialismo
La discusión legislativa volvió a postergarse mientras La Libertad Avanza intentaba reunir los apoyos necesarios para avanzar con el proyecto
Una postura distinta sobre el endeudamiento
Durante una sesión del Senado realizada el 27 de agosto, Bullrich planteó la necesidad de advertir a los consumidores sobre el costo real de los préstamos ofrecidos por bancos y empresas financieras
Propuso una señal visible, similar a las advertencias de los alimentos, para informar cuánto terminaría pagando una persona que solicitara un crédito. Como ejemplo, mencionó que una deuda de 100.000 pesos podía convertirse en un pago total de 250.000 pesos
La posición contrastó con la del Presidente, quien había relativizado la responsabilidad de las entidades financieras y de los usuarios frente al endeudamiento
La defensa de la libertad de prensa
A mediados de septiembre, Bullrich también se diferenció de la confrontación habitual del Gobierno con periodistas y medios de comunicación
La senadora reconoció que existían debates sobre la calidad institucional y sostuvo que era necesario discutir los límites del Poder Ejecutivo frente a la libertad de expresión
“Creo en la libertad de expresión, creo en la libertad de prensa y creo en la necesidad de ser prudentes respecto a estos actores que están protegidos en nuestra Constitución”, afirmó
El conflicto por los cambios en discapacidad
El último desacuerdo surgió a partir de las modificaciones vinculadas con discapacidad incluidas en el proyecto de Presupuesto 2027
Bullrich dijo haberse sorprendido porque el tema no había sido tratado en la mesa política de la que forma parte y apareció en el proyecto poco después de una reunión de ese espacio
La senadora advirtió que esa situación podía deteriorar la relación entre el Gobierno y su bancada. “A mí no me tomen de tonta”, reclamó, al cuestionar que los legisladores oficialistas debieran defender medidas que no conocían previamente
Con estos episodios, Bullrich mantiene su respaldo general al Gobierno, pero busca preservar un margen propio en asuntos que considera centrales para su identidad política y para su rol dentro del oficialismo