El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) avanzó con un proyecto para incorporar herramientas de análisis automatizado en sus centros de detención. La iniciativa pretende concentrar comunicaciones e imágenes de vigilancia en una única plataforma para apoyar tareas de supervisión e investigación

Una plataforma para procesar comunicaciones

El sistema procesaría llamadas telefónicas, mensajes, comunicaciones realizadas mediante tabletas y visitas por videollamada. También identificaría idiomas y dialectos, convertiría las conversaciones en texto y traduciría el contenido al inglés

La herramienta permitiría buscar palabras clave, expresiones relacionadas con posibles incidentes y términos cuyo significado pueda modificarse con el tiempo. Con esos datos, podría elaborar resúmenes destinados a los investigadores

Uno de sus componentes sería la identificación biométrica por voz. El software construiría perfiles a partir de llamadas autorizadas, sin requerir una sesión de registro previa. Así, intentaría establecer quién habla aunque se utilicen códigos PIN, cuentas o dispositivos vinculados con otra persona

La propuesta también contempla detectar credenciales compartidas, la intervención de terceros, llamadas con tres participantes y posibles intentos de suplantación. Además, los analistas podrían contrastar muestras de audio con grabaciones almacenadas en diferentes instalaciones

Alertas vinculadas con las cámaras

Las funciones de análisis se integrarían con las cámaras IP y los sistemas de gestión de video ya instalados. El objetivo es sumar capacidades sin reemplazar toda la infraestructura existente

Entre las alertas previstas figuran peleas, agresiones, concentraciones de personas, caídas, períodos prolongados de inmovilidad e ingresos a sectores restringidos. La plataforma también debería contar a las personas presentes en determinadas áreas y comparar el resultado con los registros oficiales de detenidos

La conexión entre audio y video permitiría asociar comunicaciones, incidentes, ubicaciones y personas desde una misma interfaz. Una alerta originada en una llamada, por ejemplo, podría vincularse con las imágenes del lugar y del período correspondiente

El sistema produciría cronologías, mapas de relaciones y registros para consultar el origen de cada coincidencia. Esa información podría organizarse en expedientes digitales con marcas de tiempo e historial de accesos y modificaciones

Privacidad, auditoría y límites de uso

Los requisitos establecen que las comunicaciones protegidas por ley, como las conversaciones entre una persona detenida y su abogado, queden fuera de la transcripción, la traducción y el análisis biométrico

En el área de video, los administradores podrían definir máscaras de privacidad y zonas excluidas del procesamiento. El acceso dependería de las funciones de cada usuario e incluiría autenticación multifactor y cifrado durante la transmisión y el almacenamiento

La herramienta tampoco podría utilizarse para clasificar o buscar personas según características asociadas con categorías protegidas. Las consultas, visualizaciones, alertas y modificaciones deberían quedar registradas para permitir auditorías

Las alertas y coincidencias biométricas no podrían utilizarse por sí solas para imponer sanciones disciplinarias, resolver deportaciones o decidir la liberación de una persona. Antes de cualquier actuación, tendrían que ser revisadas por personal capacitado

Una similitud entre voces no se consideraría una identificación definitiva. El sistema debería mostrar el nivel de confianza y la calidad del audio para que un operador determine si corresponde continuar con la investigación

El gobierno estadounidense conservaría la propiedad de los registros y de la información procesada. Los proveedores no podrían emplear esos datos para entrenar o mejorar modelos comerciales de inteligencia artificial destinados a otros clientes

Los plazos ya vencieron

El cronograma fijó el 16 de octubre como fecha límite para recibir preguntas y el 26 de octubre para presentar las respuestas finales de los proveedores. Ambos plazos ya pasaron

La información disponible no precisa si el organismo seleccionó una empresa ni cuándo comenzaría la implementación