La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta experimental para convertirse en un factor central de la producción publicitaria. Algunas agencias y estudios ya desarrollan campañas completamente generadas mediante instrucciones para modelos de IA, sin necesidad de encender una cámara

La transformación alcanza a una industria que, hasta hace poco, dependía de grandes despliegues de producción, con cámaras, locaciones, actores, vestuario y extensas jornadas de edición. Ahora, una pieza audiovisual puede construirse íntegramente con herramientas digitales

Campañas creadas completamente con IA

Matías Lafalla, director creativo y socio de GUT BA, señaló que cerca del 25% de la producción de la agencia ya se genera por completo con inteligencia artificial. Según explicó, la adopción de estas herramientas avanza rápidamente en distintas industrias y también permite automatizar tareas internas, como ordenar información, analizar métricas y programar publicaciones

El uso de IA también modificó el proceso creativo. Las agencias pueden producir varias versiones de una idea antes de decidir cuál llevar adelante, lo que agiliza la preproducción y permite tomar decisiones antes de invertir en un rodaje

Además, la tecnología facilita la creación de variantes para distintos mercados, formatos e idiomas, una alternativa que muchas veces no resultaba viable con los métodos tradicionales

Menos tiempo y costos de producción

La demanda por este tipo de trabajos crece principalmente porque la inteligencia artificial permite reducir los tiempos y los costos. El impacto es mayor en comerciales con escenarios complejos, muchas locaciones o una gran cantidad de actores

Desde Bucle, un estudio especializado en producción audiovisual con IA, indicaron que el trabajo para grandes marcas permitió reducir en promedio un 50% los costos y los tiempos de producción

En otros casos, el tiempo ahorrado no se traduce únicamente en un presupuesto menor, sino en la posibilidad de generar más alternativas y ajustar el resultado final. La lógica de trabajo cambia: ya no es necesario quedar atado a un único storyboard o a lo registrado durante una filmación

La tecnología también resulta útil para crear personajes y escenarios difíciles de producir de manera convencional. Monstruos, fondos medievales y otras situaciones surrealistas pueden desarrollarse con mayor rapidez y a un costo más bajo

Rafael Quijano, vicepresidente y director creativo de Don by Havas, estimó que las producciones con IA pueden ser entre un 40% y un 50% más económicas. Sin embargo, remarcó que es necesario conservar una estructura profesional, con casting, dirección, fotografía, vestuario y etapas de preproducción y posproducción

La importancia de los equipos profesionales

La reducción de costos no implica eliminar todos los roles tradicionales. Juan Tuber, director de tecnología de Tombras New York, advirtió que para lograr un producto de calidad se necesita un director y un equipo de trabajo, aunque sea más reducido

La expansión de la IA responde también a una nueva demanda de las marcas: producir contenido de manera permanente, con mensajes más personalizados y adaptados a distintos públicos. Como los presupuestos no crecen al mismo ritmo que la cantidad de piezas requeridas, la tecnología aparece como una alternativa para ampliar la producción

Los límites técnicos y creativos

Las herramientas todavía presentan dificultades para mantener la coherencia de los personajes y los objetos entre distintas tomas. También pueden generar errores en manos, dedos y otros elementos de la imagen

Esos límites se reducen con cada actualización. Según Sebastián Aspani, cofundador y productor ejecutivo de Purga Studio, actualmente ya es posible crear planos de hasta 30 segundos de duración

Las mayores dificultades aparecen al representar expresiones humanas complejas y al transmitir un tono auténticamente argentino. Para escenas con una fuerte carga emocional, como la relación entre una madre y un niño, algunos especialistas todavía consideran preferible trabajar con personas reales

Otro riesgo es la homogeneización. Cuando la IA se utiliza de manera básica, puede generar piezas demasiado parecidas entre sí, con contenidos estandarizados y poca diferenciación. En ese escenario, el problema no es utilizar la herramienta, sino hacerlo sin una mirada creativa definida

Derechos de imagen y propiedad intelectual

El avance de estas tecnologías también genera interrogantes legales. Los derechos de imagen y la propiedad intelectual todavía se encuentran en un marco regulatorio difuso, por lo que algunos estudios adoptan medidas de precaución

Entre esas prácticas aparece el uso parcial de los rostros para evitar similitudes que puedan derivar en reclamos. En otros casos, se realizan castings y se pagan derechos por la utilización de la imagen de las personas

Un futuro basado en el criterio humano

Los especialistas coinciden en que la adopción de la inteligencia artificial continuará creciendo, aunque el conocimiento específico de cada área seguirá siendo determinante para obtener buenos resultados

La expectativa es que las marcas desarrollen contenidos cada vez más personalizados y vinculados con el entretenimiento y las experiencias. También se prevé que agentes automatizados trabajen de manera continua y se ocupen de decisiones operativas

Al mismo tiempo, parte del contenido generado por máquinas comenzará a ser consumido y procesado por otras máquinas. Ese escenario plantea una circulación de información cada vez más automatizada

Sin embargo, la IA no necesariamente reemplazará a las personas. Su función puede ser la de ampliar sus capacidades y permitirles producir más. A medida que generar versiones se vuelve más sencillo, el valor se concentra en elegir cuál funciona, entender por qué y aportar una mirada propia