El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una reducción del gabinete nacional de 14 a 12 ministerios, tras eliminar las carteras de Planificación del Desarrollo y de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía

La decisión, explicó, apunta a construir un Estado más eficiente y con menos burocracia. El anuncio se produjo después de la posesión de los nuevos ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca, y de la Presidencia, Fernando Aramayo

Paz también informó que José Lupo, hasta ahora titular de la cartera de la Presidencia, fue propuesto como embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA)

Una agencia para el área turística y cultural

El mandatario precisó que parte de las funciones del Ministerio de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía seguirá bajo el Ejecutivo, pero a través de una agencia nacional destinada a dar mayor agilidad a la relación entre el sector público y el privado, y entre lo nacional y lo internacional

Sobre Planificación del Desarrollo, señaló que será eliminada y que algunas de sus atribuciones pasarán a otras instituciones. Su actual titular, José Fernando Romero, permanecerá en el Gobierno con una nueva misión que será definida más adelante

Paz destacó el trabajo de Romero y afirmó que su gestión ayudó a reducir trámites y a mejorar la atención a la ciudadanía

Señal de cambio en la agenda oficial

El jefe de Estado, que el 8 de agosto cumplirá nueve meses de gobierno, sostuvo que estos ajustes marcan el cierre de un tiempo de transición y el inicio de transformaciones profundas

Recordó además que durante la campaña prometió primero ordenar la administración pública para luego avanzar con el apoyo de instituciones bilaterales y multilaterales. Según dijo, ese ordenamiento se convierte ahora en el punto de partida de los cambios que busca impulsar

Reforma en medio de presión económica y política

La reestructuración llega casi una semana después de que se anunciara un acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional por 1.900 millones de dólares para respaldar las reformas orientadas a estabilizar la economía boliviana, que atraviesa una crisis

Entre los compromisos asociados a ese programa figuran la racionalización del gasto público, la reducción gradual del déficit fiscal, mantener en cero el financiamiento monetario del déficit y promover reformas para mejorar el clima de negocios con protección social

Los cambios también se producen después de que el empresario y excandidato presidencial Samuel Doria Medina retirara su respaldo al Gobierno, al expresar preocupación por la corrupción y por la falta de un cambio integral en algunas áreas del Estado