Jackson Hole vuelve a reunir desde este jueves a los principales banqueros centrales en el valle de Wyoming, en una edición marcada por las turbulencias en torno a la deuda de Estados Unidos y por la nueva etapa comunicativa de Kevin Warsh, que debuta como anfitrión del encuentro

La 49 edición del simposio se celebrará hasta el sábado bajo el lema "Innovación financiera: implicaciones para los pagos y las políticas", aunque los mercados seguirán de cerca cualquier señal sobre la próxima reunión de la Reserva Federal, prevista para el 16 de septiembre

La intervención más esperada

La comparecencia de Warsh, prevista para el viernes, concentra la mayor atención. Los inversores buscarán pistas sobre la evolución de los tipos de interés en Estados Unidos y sobre su lectura de las recientes tensiones en el mercado del bono estadounidense, tras el aumento de los rendimientos y la superación de la barrera de los 40 billones de dólares de deuda

Christine Lagarde no viajará a Jackson Hole este verano, pero sí estarán presentes varios representantes del Banco Central Europeo: Isabel Schnabel, que intervendrá también el viernes, Philip R. Lane y Boris Vujcic

Un foro con peso histórico

El simposio es organizado desde 1978 por la Reserva Federal de Kansas City. Desde 1982, su sede es el Jackson Lake Lodge, dentro del Parque Nacional Grand Teton

Para varios analistas, Warsh tiene ante sí una oportunidad para afinar su mensaje y aclarar su visión de medio plazo sobre la Fed. En el corto plazo, no se espera que aporte definiciones amplias sobre política monetaria, pero sí podría dar señales sobre la dirección de sus reformas internas y sobre el trabajo de los grupos que estudian cambios en la institución

Otros expertos creen que el reto principal no pasa por anticipar decisiones inmediatas, sino por explicar cómo reaccionará la Fed ante nueva información. Sin una respuesta clara sobre ese marco de actuación, advierten, la promesa de estabilidad de precios pierde fuerza

Si Warsh decide centrar su discurso en los temas que analizan los grupos de trabajo, el mercado podría leerlo como una forma de eludir las dudas sobre la credibilidad de la Fed. En cualquier caso, la cita llega en un momento sensible para los bonos y con expectativas elevadas sobre el tono que adoptará el banquero central