Una quincena de asociaciones de memoria histórica y democrática de Extremadura ha llevado al Defensor del Pueblo el caso de la Cruz de los Caídos de Cáceres, en un movimiento con el que buscan frenar su protección como bien de interés cultural

Los colectivos también han anunciado que presentarán alegaciones al expediente impulsado por la Junta de Extremadura y sostienen que esa tramitación puede estar impidiendo que se cumpla la resolución que ordenó retirar el monumento

Choque entre memoria y patrimonio

Las organizaciones recuerdan que más de 3.600 personas han firmado para pedir que la cruz de Plaza América desaparezca del espacio público. A su juicio, se trata de un vestigio franquista incompatible con los principios democráticos y con la legislación de memoria democrática

En su queja, piden que se aclare si la declaración como BIC puede bloquear la ejecución de la resolución estatal que incluyó la Cruz de Cáceres en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática y ordenó su retirada hace tres meses

Los memorialistas subrayan además que el plazo para ejecutar ese mandato terminó el 25 de agosto sin que el Ayuntamiento de Cáceres haya desmontado el monumento

Un expediente bajo sospecha

Las asociaciones cuestionan que la figura de protección patrimonial pueda estar siendo usada para impedir la aplicación efectiva de la ley. También rechazan el expediente de declaración BIC, al que vinculan con el acuerdo político regional entre PP y Vox

Según su interpretación, esa iniciativa buscaría garantizar la permanencia de un monumento levantado durante la Guerra Civil en homenaje a los combatientes franquistas

Además, critican la utilización de estudios historiográficos incorporados al expediente y sostienen que sus autores han denunciado públicamente que sus trabajos fueron empleados fuera de contexto para justificar la declaración patrimonial

Peticiones y campaña abierta

Por estos motivos, han pedido la dimisión de la directora general de Patrimonio Cultural y Documental de la Junta, Adela Rueda, a quien responsabilizan de la tramitación del expediente

Los colectivos afirman que la Cruz de los Caídos fue promovida por el Ayuntamiento franquista de Cáceres en 1937 e inaugurada durante la Guerra Civil como homenaje a combatientes franquistas, con lemas de exaltación del régimen y simbología falangista que después fueron modificados

También recuerdan que el pleno municipal aprobó por unanimidad en 2004 su traslado al cementerio, una decisión que nunca llegó a ejecutarse

Las asociaciones han anunciado que seguirán con su campaña para pedir la retirada del monumento y han agradecido el apoyo de ciudadanos y del colectivo de artistas, escritores y creadores de Cáceres, que han expresado su respaldo por el impacto que este asunto puede tener en la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura 2031