Encontrar piso en Santiago de Compostela ha sido este año algo menos complicado para los universitarios. A las puertas del nuevo curso aún queda oferta disponible y las agencias inmobiliarias apuntan a la declaración de zona de mercado residencial tensionado como uno de los factores que ha movido viviendas del alquiler habitual al temporal

Más oferta y precios más altos en temporal

Desde la entrada en vigor de la medida, el pasado 30 de julio, los nuevos contratos deben tomar como referencia el precio anterior o, en el caso de grandes tenedores, ajustarse al índice estatal. Eso ha llevado a algunos propietarios a optar por el alquiler temporal, fuera de ese control

Según el secretario de la Asociación Galega de Inmobiliarias, Vicente Martínez, en estas fechas la ciudad ronda las 400 viviendas en alquiler, casi el doble que en años anteriores. De ese total, un 60 % se ofrece en formato temporal

Los precios de ese tipo de pisos se sitúan alrededor de 700 euros para dos habitaciones, entre 900 y 1.000 para tres y en torno a 1.200 para cuatro. También hay unas 200 habitaciones para estudiantes, con rentas de entre 300 y 400 euros, una horquilla similar a la del año pasado

Los estudiantes ya cerraron la mayoría de los alquileres

Las inmobiliarias señalan que la mayor parte de los universitarios deja su vivienda cerrada a finales de junio o principios de julio. En esas fechas todavía son habituales las colas desde la madrugada ante algunas oficinas para conseguir las mejores opciones

José Vicente, responsable de la inmobiliaria Ensanche, asegura que en muchos casos los pisos ni siquiera vuelven a salir al mercado: en el 90 % de las viviendas continúan los mismos inquilinos o se quedan amigos de quienes vivieron allí el curso anterior

Las propiedades que siguen libres suelen ser las más caras o las que presentan peores condiciones. Martínez cree que las que no se alquilen hasta octubre o noviembre podrían volver al contrato indefinido con precios más bajos

La presión también llega a las residencias

A estas alturas, quienes siguen buscando son sobre todo estudiantes extranjeros o alumnos que confiaban en conseguir plaza en una residencia y no la obtuvieron

Las residencias de la Universidade de Santiago de Compostela suman 960 plazas, con precios de entre 46 y 292 euros, y este año recibieron más de 2.000 solicitudes. Más de la mitad quedó fuera y tuvo que recurrir al alquiler de vivienda o a residencias privadas, con tarifas mucho más elevadas