El abogado y exdiputado del Partido Popular Adolfo Suárez Illana considera que la Ley de Memoria Democrática se aleja del espíritu de concordia que, a su juicio, guio la Transición española

Durante la presentación de su libro La concordia es posible, defendió la necesidad de superar la lógica de vencedores y vencidos y alcanzar un marco común en el que nadie quede excluido

Suárez Illana afirmó que la concordia no equivale necesariamente a un acuerdo, sino a la decisión de compartir una misma sociedad sin imponer opiniones ni deslegitimar al adversario

Una convivencia que debe renovarse

El exdiputado sostuvo que los periodos más positivos de los últimos 50 años han coincidido con aquellos en los que existió respeto hacia el contrario

También señaló que la concordia no es una solución permanente ni algo que pueda imponerse desde las instituciones. En su opinión, cada generación debe elegirla, perfeccionarla y defenderla de forma cotidiana

Suárez Illana subrayó que no pretende dar lecciones, sino aportar el testimonio de quien vivió desde dentro un proceso político complejo y considera que sus resultados demostraron que la búsqueda de acuerdos era posible

Críticas a la Ley de Memoria Democrática

El exdiputado, que impulsó una Ley de Concordia en la Convención del PP de 2019, rechazó que las actuales normas de memoria representen el primer gran esfuerzo para reparar a las víctimas de la Guerra Civil, la dictadura y la represión

En este sentido, recordó que desde 1977 hasta 2005 se aprobaron cerca de 574.000 expedientes de pensiones o indemnizaciones relacionados con ese periodo, según los datos que atribuye a un informe de la Comisión Interministerial de 2006

También cuestionó que se establezca una continuidad directa entre la sublevación de 1936, la Guerra Civil, la dictadura, la Transición y la Constitución. A su juicio, esa interpretación supone deslegitimar el proceso constitucional

“La concordia no exige olvidar, pero tampoco es revancha”, sostuvo

La memoria como instrumento de confrontación

Preguntado por la responsabilidad política en la transformación de la memoria en un motivo de enfrentamiento, Suárez Illana respondió que corresponde a todos, aunque atribuyó una responsabilidad mayor al Gobierno

Criticó a quienes intentan imponer una interpretación política de la historia y defendió que esa tarea debe corresponder a los historiadores. Asimismo, cuestionó que la Ley de Memoria Democrática limite la posibilidad de expresar determinadas opiniones y aludió a posibles responsabilidades administrativas

Sin planes de regresar a las instituciones

Suárez Illana formó parte de la ejecutiva del PP durante la etapa de José María Aznar y fue candidato en las elecciones de Castilla-La Mancha de 2003. Años después regresó a la primera línea política con Pablo Casado, que lo incorporó a las listas del Congreso por Madrid

Entre 2019 y 2022 fue miembro de la Mesa de la Cámara Baja. Según explicó, dejó su escaño tras hablarlo con Alberto Núñez Feijóo y considerar que su etapa en la primera línea había terminado

Aunque asegura que continúa comprometido con el PP, afirmó que no contempla volver a la vida institucional. Sí mantiene su intención de participar en la vida pública y ejercer la influencia política que esté a su alcance

Su posición sobre la ley de amnistía

Sobre la ley de amnistía vinculada a los encausados por el proceso independentista catalán de 2017, Suárez Illana sostuvo que esta figura no aparece contemplada como excepción en la Constitución

Recordó que durante la elaboración del texto constitucional se presentaron enmiendas para incluir la amnistía entre las excepciones y que fueron rechazadas. Por ello, considera que tanto la voluntad de los legisladores constituyentes como el contenido de la Constitución son claros