La comunidad científica argentina se movilizó este miércoles en una protesta federal para reclamar por el recorte del presupuesto destinado al sector. Investigadores y referentes del sistema alertaron por un deterioro que describen como un “cientificidio” y advirtieron sobre el impacto que ya tiene sobre becas, salarios, financiamiento y acceso a cargos
Salarios deteriorados y proyectos frenados
Raquel Chan, doctora en biotecnología agrícola e investigadora superior del CONICET, sostuvo que la ciencia nacional se está “destruyendo” de manera sostenida y remarcó que el sector pierde a jóvenes y profesionales de edad intermedia formados con recursos públicos
Jorge Geffner, inmunólogo e investigador del CONICET, señaló que los salarios del organismo se depreciaron entre 38% y 45% desde el cambio de gobierno, según el escalafón, y afirmó que entre el 70% y el 80% de las líneas clásicas de financiamiento quedaron prácticamente paralizadas. También indicó que la Secretaría de Ciencia y Técnica lleva tres semanas acéfala y que el presupuesto de financiamiento se redujo 80%
Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET, describió una situación inédita para la ciencia argentina. Dijo que el financiamiento se ubica entre 0,13% y 0,14% del PBI, lejos del 1% previsto por ley hacia 2030, y alertó sobre salarios bajos, proyectos casi inexistentes y un éxodo de jóvenes investigadores
“Destrucción por ahogamiento presupuestario”
Durante la movilización en el Obelisco, Alberto Kornblihtt habló de una “destrucción por ahogamiento presupuestario”. Denunció que no se otorgan nuevas plazas para la carrera de investigador, que se terminaron becas y que no hay subsidios. También afirmó que el Gobierno no llamó a nuevos subsidios ni ejecutó los ya aprobados
Kornblihtt cuestionó además las acusaciones contra el sistema científico y sostuvo que se lo presenta como un espacio de acomodos y “ñoquis”, cuando, según dijo, la realidad es la contraria: hay trabajo intensivo, alta exigencia y muchos postulantes que quedan afuera
Una carta con apoyos internacionales
El reclamo también se expresó en una carta abierta impulsada por Kornblihtt y otros colegas, dirigida al presidente Javier Milei, al jefe de Gabinete Diego Santilli y a autoridades del sistema nacional de ciencia y tecnología. El texto pidió el cese del desmantelamiento del sistema argentino de ciencia, tecnología e innovación y advirtió que la inversión en ciencia y técnica cayó a 0,14% del PBI
La carta reunió más de 2.500 firmas y el respaldo de más de 20 premios Nobel, entre ellos Paul Nurse, Phillip A. Sharp, Richard Roberts, H. Robert Horvitz, Andrew Fire, Victor Ambros, Steven Chu, Barry Marshall, Craig Mello, May-Britt Moser, Ferenc Krausz, Roger Kornberg, Michael Rosbash, Françoise Barré-Sinoussi y Aaron Ciechanover
También adhirieron referentes nacionales como Andrea Gamarnik, Raquel Chan, Víctor Ramos, Martín Crespi, Ana Belén Elgoyhen, Diego Golombek, Juan Pablo Radicella, Nora Bär, Galo Soler Illia, Roberto Salvarezza, Ana Franchi, Mario Pecheny, Alberto Baruj y Daniel Filmus, entre otros
Consecuencias en organismos y universidades
El documento enumeró la pérdida de casi 8 puestos de trabajo por día desde diciembre de 2023, la disolución del Instituto Nacional del Cáncer, del Instituto Nacional de Semillas, del Instituto Nacional del Agua y del Instituto Nacional de Medicina Tropical, además de la reducción de personal en la ANMAT y en el INTA
También advirtió sobre 26 meses de ingresos congelados en la Agencia I+D+i y la suspensión de la cobertura médica del sector en buena parte del país. Los firmantes señalaron que el deterioro compromete no solo a los trabajadores, sino también la continuidad de la investigación y el desarrollo en universidades nacionales, donde trabaja el 80% de quienes hacen ciencia en la Argentina
Durante la marcha, Ariel Chernomoretz, profesor de la UBA e investigador del CONICET, sostuvo que el sistema atraviesa una crisis profunda desde hace dos o tres años y que el corte de subsidios fue “brutal”. Por su parte, Claudio Escobar, ingeniero electrónico del INTI, denunció el desfinanciamiento absoluto del organismo y la pérdida de capacidades como la metrología legal