El puerro es una hortaliza de tallo blanco y hojas verdes alargadas que se destaca por su sabor suave y su facilidad para integrarse en platos fríos y calientes. Se lo conoce por su parentesco con la cebolla y el ajo, aunque su aromático resulta más delicado
Su historia es antigua: se estima que comenzó a cultivarse alrededor del 3000 a.C. en zonas cercanas a Egipto, Turquía e Israel. Más tarde, su uso se extendió por Europa gracias a los romanos, que lo incorporaron a la cocina cotidiana y le dieron una presencia fuerte en distintas tradiciones alimentarias
Un ingrediente versátil y fácil de aprovechar
En la cocina, el puerro funciona bien en sopas, caldos, tartas, rellenos y salteados. También puede acompañar carnes, pescados, pastas o legumbres. Al cocinarse lentamente, desarrolla un gusto dulce y aromático que lo vuelve especialmente valorado
Tras la compra, suele conservarse entre dos y tres semanas si se mantiene en buen estado, sin señales de moho ni deterioro
Por qué se lo considera un alimento saludable
Este vegetal aporta proteínas, fibra, folatos, vitamina C y vitamina B6. Como tiene un alto contenido de agua y pocos hidratos de carbono, su aporte energético es bajo: 100 gramos equivalen aproximadamente a 40 o 50 calorías
También contiene fibra soluble y prebióticos, que favorecen el funcionamiento intestinal y ayudan a mejorar la digestión. A eso se suma su aporte de antioxidantes, potasio y otros compuestos que lo convierten en una opción interesante dentro de una dieta equilibrada
Beneficios que más se le atribuyen
Por su contenido de potasio, folato y antioxidantes, el puerro puede colaborar en la regulación de la presión arterial, la reducción del colesterol LDL y el cuidado de los vasos sanguíneos. El folato, además, se asocia con una menor concentración de homocisteína, un marcador vinculado con riesgo cardiovascular
Su aporte de vitamina A y antioxidantes también se relaciona con el sistema inmune, ya que favorece la formación de células sanguíneas sanas que participan en la الدفاع natural del organismo. En paralelo, la vitamina K presente en este alimento se asocia con una mejor salud ósea y con menor riesgo de osteoporosis
Qué parte conviene consumir
Los compuestos beneficiosos del puerro se concentran sobre todo en la parte blanca, el bulbo y la porción interna de las hojas verdes más cercanas a la base. Para aprovechar mejor sus nutrientes, conviene usar esas partes y descartar solo las hojas externas más duras