La discusión sobre la subrogación de vientre volvió a ocupar el centro de la escena en Argentina a partir de una serie de definiciones legales y de la visita al país de Olivia Maurel, referente internacional en contra de esta práctica

La abogada Débora Ranieri, presidenta de PRODECI, afirmó que los acuerdos de maternidad subrogada no tienen validez jurídica en el país porque contrarían una norma de orden público. Según explicó, el Código Civil establece que la madre es la mujer que da a luz, más allá de que el óvulo haya sido suyo o no

Un marco legal que no habilita la práctica

Ranieri recordó que en 2015 se debatieron en el Congreso distintas formas de filiación, pero la legalización de la subrogación quedó fuera del texto final. También mencionó un fallo de la Corte Suprema de 2024 en el que se reafirmó que el Código Civil debe aplicarse tal como está redactado

En ese escenario, la especialista sostuvo que, si nace un bebé mediante subrogación, la inscripción debe hacerse a nombre de la mujer que cursó el embarazo

Identidad, genética y derechos del niño

La conversación también alcanzó el impacto de estas técnicas sobre la identidad de quienes nacen bajo procedimientos de reproducción asistida. Ranieri señaló que el acceso a los datos genéticos se habilita recién a la mayoría de edad y advirtió sobre las posibles consecuencias de esa demora

Al diferenciar subrogación y ovodonación, remarcó que en Argentina prevalece el criterio de la gestante como madre legal. Además, planteó que la falta de información biológica puede derivar en conflictos familiares y jurídicos

El debate sobre el consentimiento

Otro eje fue el consentimiento de la mujer que gesta. Ranieri advirtió que, en muchos casos, la vulnerabilidad económica puede condicionar la decisión y convertir el proceso en una relación desigual

También mencionó el caso de Belén, una mujer argentina que gestó para terceros y luego reclamó la maternidad de su hijo, como ejemplo de los límites que puede tener un contrato de este tipo

Maurel, autora de ¿Dónde estás mamá?, llegó a Buenos Aires el 10 de agosto para dar charlas de concientización. Su testimonio, aseguró Ranieri, expone el costado emocional y humano de una práctica que divide aguas entre la autonomía reproductiva, la protección de la mujer y los derechos del niño