A comienzos de la década de 1960, un trabajador que extraía minerales encontró un cráneo en Jebel Irhoud, Marruecos. El fósil fue identificado como Irhoud 1

En un primer momento, los especialistas creyeron que podía pertenecer a una variante africana de neandertal de unos 40.000 años

Sin embargo, nuevas investigaciones realizadas en 2017 determinaron que los restos correspondían a un Homo sapiens de aproximadamente 315.000 años. El hallazgo pasó a ser considerado uno de los fósiles humanos más antiguos del mundo

Un cráneo reconstruido a partir de varios fósiles

Una investigación publicada el 13 de septiembre de 2026 presentó una recreación en 3D de cómo podría haber sido el rostro de aquel humano

El trabajo enfrentó una dificultad central: Irhoud 1 no estaba completo. Por eso, los investigadores elaboraron un modelo compuesto con restos recuperados en la misma unidad estratigráfica de Jebel Irhoud

Irhoud 1 aportó gran parte de la caja craneana y la zona superior del rostro. La mandíbula de Irhoud 11, junto con fragmentos de Irhoud 10, Irhoud 21 e Irhoud 22, permitió completar las estructuras faltantes

Todos los restos pertenecían a la misma población, procedían de la misma capa arqueológica y eran anatómicamente compatibles entre sí

Qué muestra la reconstrucción y qué pertenece a la imaginación

El resultado fue presentado en dos versiones. La primera, en escala de grises y sin cabello, busca mostrar con mayor claridad la relación entre los rasgos faciales reconstruidos y la estructura ósea

La segunda imagen ofrece una apariencia más realista e incorpora tono de piel, cabello y barba

Esos últimos elementos no pudieron determinarse a partir de los fósiles. Por lo tanto, la pigmentación, el pelo y otros detalles de la apariencia son interpretaciones artísticas y especulativas