Un grupo de investigadores del Conicet identificó marcadores moleculares que permiten anticipar las formas más graves de la esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica, una enfermedad conocida de manera habitual como hígado graso
El avance abre la puerta a diagnósticos más tempranos y a estrategias terapéuticas personalizadas para los pacientes con mayor riesgo. La afección impacta a cerca del 30% de la población adulta en el mundo
Una enfermedad que no se limita al hígado
Hasta ahora, el abordaje clínico se concentraba sobre todo en el daño local del órgano, con foco en la acumulación de grasa y el grado de fibrosis. El nuevo enfoque plantea que no se trata solo de un problema hepático, sino de un proceso metabólico activo que también afecta a otros órganos
Eso ayuda a explicar por qué en los cuadros más severos aumenta el riesgo cardiovascular y la probabilidad de desarrollar tumores
Proteínas en sangre para medir el riesgo
Para llegar a estas conclusiones, el equipo trabajó con proteómica, una técnica que permite medir miles de proteínas en sangre al mismo tiempo. Luego cruzó esos datos con información clínica de 500.000 personas del Biobanco del Reino Unido
Según los investigadores, el seguimiento de más de 15 años mostró que los subtipos clínicos y moleculares más agresivos presentan mayores tasas de mortalidad, principalmente por cáncer y enfermedades del corazón
El índice PS4 como nueva herramienta
El trabajo también dio lugar al desarrollo del Índice PS4, basado en cuatro proteínas específicas presentes en sangre: FTCD, ADGRG1, FABP1 y GAST
Frente a los métodos tradicionales, que ofrecen una mirada más estática de la enfermedad, este índice funciona como un indicador biológico dinámico. De acuerdo con los autores, permite evaluar con mayor precisión el estrés metabólico, el movimiento de células inmunes y la integridad vascular
Diferencias entre mujeres y varones
La investigación además detectó diferencias relevantes según el sexo biológico. En los subgrupos de mayor riesgo, la fibrosis hepática avanzada apareció en el 50% de las mujeres y en el 20% de los hombres
Ese hallazgo llevó a proponer modelos pronósticos que incorporen de manera obligatoria la perspectiva del sexo biológico. El objetivo final es pasar de una visión aislada del hígado a un enfoque sistémico que permita intervenir antes y reducir consecuencias fatales