Agosto de 2026 cerrará con un fenómeno astronómico que promete captar la atención de observadores en varios continentes. Después del eclipse total de Sol ocurrido en la primera mitad del mes, la Luna será la protagonista de un eclipse parcial que podrá verse desde la Argentina y amplias zonas de América, además de sectores de Europa y África
Una alineación que oscurece la Luna
El evento se produce cuando la Tierra se ubica entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite natural. En el momento de mayor intensidad, el 93% del diámetro lunar quedará dentro de la umbra, la zona más oscura de esa sombra
Por eso, una parte importante de la superficie se verá ennegrecida y con tonalidades cobrizas y rojizas, el efecto que suele dar origen a la llamada “Luna de sangre”, aunque en este caso se trate técnicamente de un eclipse parcial
Horarios para seguir el fenómeno
El eclipse comenzará el jueves 27 de agosto a las 22.24, con la fase penumbral. A las 23.34 arrancará el eclipse parcial, cuando la sombra terrestre empiece a notarse sobre el disco lunar
El punto máximo llegará a la 1.13 del viernes 28. Luego, la fase parcial terminará a las 2.52 y el fenómeno concluirá por completo a las 4.02. La etapa parcial tendrá una duración estimada de tres horas y 18 minutos
Cómo observarlo
En la Argentina, el eclipse podrá apreciarse desde casi cualquier punto del país, siempre que la Luna esté sobre el horizonte. La condición decisiva será el clima: un cielo despejado o con pocas nubes mejorará la visualización
La contaminación lumínica no impide verlo a simple vista, pero alejarse de las zonas urbanas suele permitir una observación más nítida. A diferencia de los eclipses solares, este fenómeno no requiere anteojos especiales ni protección ocular
Por qué la Luna se ve roja
El color se explica porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre durante el eclipse. Las longitudes de onda más cortas, como el azul y el violeta, se dispersan con rapidez. En cambio, los tonos rojizos y anaranjados logran atravesar mejor la atmósfera y llegan hasta la superficie lunar
Ese filtrado natural es el que transforma la apariencia del satélite y ofrece una de las escenas más llamativas del calendario astronómico