Un iceberg de unos 17 kilómetros cuadrados fue observado en el estrecho de Dinamarca, entre Groenlandia e Islandia, luego de avanzar más de 1000 kilómetros desde su zona de origen probable
La imagen que permitió seguir su trayectoria fue captada el 12 de junio por el satélite Landsat 9. El bloque de hielo aparecía al sur de Kangikajiip Appalia, en la costa oriental de Groenlandia, rodeado por hielo marino y fragmentos de otros icebergs
Un bloque enorme, pero no el mayor
Especialistas en hielo marino señalaron que su ubicación, su tonalidad más blanca y su tamaño permitieron distinguirlo del hielo marino de varios años. Aunque era un iceberg grande para los estándares de Groenlandia, quedaba lejos de las dimensiones de algunos de los gigantes que se desprenden en la Antártida
Los investigadores creen que pudo haberse originado en Jokelbugten, una bahía del noreste de Groenlandia. También se evalúa que se haya desprendido de Zachariae Isstrom o de la plataforma de hielo remanente asociada a ese glaciar, aunque el punto exacto de separación todavía no fue confirmado
Señales de deshielo en la superficie
Las imágenes satelitales mostraron además numerosos estanques de agua de deshielo sobre la superficie del iceberg. Ese patrón, con pequeños charcos dispersos, fue comparado con el aspecto de una superficie perforada por múltiples cavidades
De acuerdo con los especialistas, esas marcas pueden aportar pistas sobre su procedencia. Imágenes previas de la zona ya habían registrado fragmentos de esa plataforma desplazándose hacia el sur y quedando retenidos entre islas cercanas durante largos períodos
Un viaje que ya empezó a desarmarlo
Hacia mediados de agosto, el iceberg se encontraba a unos 1500 kilómetros de la bahía donde probablemente se formó. En su recorrido siguió la corriente costera de Groenlandia rumbo al Atlántico Norte
Los expertos estimaron que el bloque se desintegraría de manera progresiva durante agosto, y las imágenes más recientes sugerían que ese proceso ya había comenzado. La fragmentación también reduce las chances de que sus restos lleguen a las rutas marítimas más transitadas del extremo sur de Groenlandia
En la región son habituales los icebergs de distintos tamaños durante el verano, cuando el hielo marino empieza a romperse. Aun así, este caso destacó por su escala y por la distancia recorrida. Para uno de los glaciólogos consultados, su trayecto funciona como un recordatorio de la dinámica de la Tierra