El centro de la Vía Láctea volvió a ofrecer una pieza clave para entender los agujeros negros supermasivos. Un equipo internacional identificó la estrella más cercana y más veloz registrada hasta ahora en torno a Sagitario A*, el objeto de 4,3 millones de masas solares situado en el corazón galáctico

La estrella, llamada S301, fue detectada con el instrumento GRAVITY, instalado en el Very Large Telescope, en Chile. Según las mediciones, orbita a apenas 12 unidades astronómicas del agujero negro y completa una vuelta en 8,7 años. En su punto más cercano, alcanza unos 90 millones de kilómetros por hora, equivalentes al 8% de la velocidad de la luz

Un laboratorio extremo en el centro galáctico

A unos 27.000 años luz de la Tierra, el entorno de Sagitario A* funciona como un escenario privilegiado para estudiar gravedad en condiciones límite. Las estrellas que giran en esa región permiten observar cómo se comporta el espacio-tiempo en presencia de un campo gravitatorio extremo

Hasta ahora, la estrella S2 había sido la referencia principal para analizar ese entorno. Su seguimiento permitió comprobar efectos predichos por la relatividad general, como la pérdida de energía de su luz al escapar del pozo gravitatorio y la lenta rotación de su órbita

La clave para medir el espín

La gran novedad de S301 es su cercanía al agujero negro. Esa posición abre la posibilidad de medir no solo su masa, sino también su espín, es decir, la rotación de Sagitario A*. Ese dato es especialmente valioso porque el efecto del giro sobre el espacio-tiempo se debilita con rapidez a medida que aumenta la distancia

En la práctica, esto convierte a S301 en una sonda excepcional para comprobar si el comportamiento del agujero negro encaja con las predicciones de Einstein o si aparecen desvíos compatibles con otras teorías físicas

Órbita breve y velocidad récord

La trayectoria de S301 es muy excéntrica y extremadamente comprimida. Cada vuelta produce una precesión detectable de su órbita, un desplazamiento que será útil para afinar cálculos sobre el sistema

La señal de la estrella fue reconstruida a partir de observaciones archivadas desde 2017 y de mejoras en la sensibilidad del instrumento. El hallazgo superó el anterior récord orbital conocido en este entorno

Lo que puede venir ahora

El siguiente paso será seguir de cerca a S301 durante su recorrido alrededor de Sagitario A*. Con nuevas observaciones y espectroscopía más precisa, los astrónomos esperan medir con mayor detalle cómo cambia la luz de la estrella y usar esa información para estimar el giro del agujero negro

Las simulaciones sugieren que podrían existir alrededor de cien estrellas con órbitas parecidas, aunque la mayoría sigue fuera del alcance tecnológico actual. Si se confirman más casos, el centro galáctico podría convertirse en una herramienta decisiva para probar la física en sus límites más extremos