Atlético de Madrid sufrió un golpe duro en su visita a Athletic Bilbao por la cuarta fecha de la Liga de España. El equipo de Diego Simeone perdió 3-0, perdió su invicto en el certamen y se fue de San Mamés con más dudas que certezas a pocos días de su debut en la Champions League

La historia se resolvió en el segundo tiempo. Nico Williams abrió el marcador, Robert Navarro amplió la ventaja apenas dos minutos después y Oihan Sancet sentenció el resultado sobre el final. Athletic, que venía de un arranque irregular, consiguió así su segunda victoria consecutiva

Un tramo decisivo que cambió todo

Antes del descanso, Atlético había mostrado su mejor versión. Dominó pasajes del juego y generó las ocasiones más claras, pero volvió a pagar su falta de eficacia en el área. Esa superioridad no se tradujo en el marcador y el quiebre llegó en una ráfaga que dejó sin respuesta al visitante

La primera aparición de Julián Álvarez en el partido tampoco cambió el panorama. Ingresó en el complemento junto con Cristian Romero, que debutó en el club, pero el equipo ya estaba 0-2 y no logró recomponerse. Romero tuvo su estreno tras su llegada desde Tottenham

Silbidos, tensión y autocrítica

Álvarez volvió a sumar minutos tras no haber sido utilizado el fin de semana anterior, en medio de una semana cargada de ruido por su situación en el club. En San Mamés, además, recibió silbidos de parte de algunos hinchas visitantes cuando entró al campo

Después de la derrota, Simeone reconoció errores en el tramo decisivo y señaló que el equipo perdió el control durante dos minutos que resultaron determinantes. También admitió que, con el marcador en contra, el partido se volvió muy difícil de revertir

Atlético ahora deberá recomponerse rápido. El miércoles visitará a Liverpool en su estreno en el máximo torneo continental, con la obligación de dejar atrás una caída que frenó su arranque en la Liga

Pese al resultado, Álvarez se acercó al final a saludar a los hinchas rojiblancos que acompañaron al equipo en Bilbao, en una imagen que cerró una noche incómoda para el conjunto madrileño