Sergio “Checo” Pérez tuvo una clasificación complicada en Monza. El mexicano terminó inicialmente en el puesto 20 del Gran Premio de Italia, aunque avanzará posiciones en la parrilla por los cambios de motor de Kimi Antonelli, Alex Albon y Liam Lawson

Desde antes del fin de semana, el piloto había advertido que el circuito italiano no favorecía a Cadillac por sus características y por la falta de potencia del monoplaza. En la sesión de este sábado, esas previsiones se cumplieron y el equipo se mantuvo lejos del ritmo de sus rivales directos

Una clasificación ajustada al límite

Pérez abrió su tanda con un registro de 1:25.649. En su segunda vuelta mejoró a 1:25.502, aunque llegó a caer de forma provisional al último sitio

Ya en los minutos finales volvió a pista y encontró su mejor intento del día: 1:24.595. Ese tiempo le permitió superar a Fernando Alonso y Lance Stroll, y cerrar una sesión algo más digna dentro de un contexto adverso

Después de bajarse del auto, el mexicano reconoció que el coche no le daba para aspirar a mucho más que una pelea con Aston Martin. Aun así, dejó abierta la puerta a un mejor ritmo en la carrera

Bottas impuso condiciones en Cadillac

La interna del equipo volvió a quedar del lado de Valtteri Bottas, quien marcó 1:24.364 y se ubicó por delante de Pérez. El mexicano aceptó la diferencia y descartó que el rebufo hubiera cambiado el resultado

“Valtteri hizo un trabajo bastante sólido. No pude igualarlo”, resumió. También explicó que tuvo dificultades en sus dos primeros intentos y que recién en el tercero completó una vuelta limpia, aunque todavía le faltaron un par de décimas

Para Checo, la clave en Monza estuvo en aprovechar bien el remolque en las rectas largas. Señaló que perder la referencia correcta con el auto de adelante cuesta varias décimas y que, con la potencia actual del motor, esa parte de la sesión resulta decisiva

El Gran Premio de Italia se correrá este domingo a las 07:00 horas, tiempo del centro de México