Concacaf se sumó a las críticas por la marcha atrás con el proyecto FIFA Forward Enterprise y dejó un mensaje político de alto impacto dentro de la FIFA. Aunque valoró que la iniciativa haya sido retirada, apuntó directamente al modo en que fue impulsada y al rol de Gianni Infantino en la conducción del organismo

Señales de malestar en la gobernanza

En su comunicado, la confederación sostuvo que la propuesta avanzó fuera de los mecanismos habituales de control, sin la debida transparencia, consulta ni proceso institucional. Para Concacaf, la situación expone fallas de liderazgo y obliga a revisar en profundidad la presidencia actual

La entidad, presidida por Victor Montagliani, remarcó además que el rechazo al plan no es una postura aislada y que el malestar alcanza a distintas federaciones y confederaciones. También afirmó que, cuando quienes deben proteger al fútbol concluyen que ya no pueden hacerlo desde adentro, el debate sobre responsabilidades se vuelve inevitable

Respuesta desde la región

Concacaf indicó que sus representantes en el Consejo de la FIFA actuarán para que los temas de gobernanza, rendición de cuentas y liderazgo se traten por las vías estatutarias correspondientes. Al mismo tiempo, señaló que buscarán definir cómo redistribuir parte de las reservas hacia el desarrollo del fútbol en la región, sin comprometer los intereses comunes

El retiro del proyecto se produjo poco después de que otras voces del continente pidieran mayor información y evitaran avalarlo. En paralelo, la crisis política dentro de la FIFA deja más abierto el clima hacia las elecciones presidenciales previstas para marzo de 2027

En ese escenario, Concacaf cerró con un mensaje de fondo: la conducción del fútbol, sostuvo, no puede quedar concentrada en una sola persona, sino en instituciones que respondan a sus miembros y al interés colectivo del deporte