La Conmebol fijó posición sobre la iniciativa impulsada por Gianni Infantino y lo hizo con un tono medido. Bajo la consigna de que “el fútbol siempre está primero”, la entidad sudamericana pidió información adicional y aclaraciones sobre distintos aspectos del proyecto

En su comunicado, la confederación informó además que abrió un proceso de consultas con sus diez asociaciones miembro. La decisión se enmarca en un contexto de fuerte tensión entre la FIFA y varias organizaciones continentales que ya expresaron rechazo a la propuesta

Una respuesta prudente

La Conmebol sostuvo que su prioridad será siempre el fútbol, sus valores, su gente y la pasión que lo sostiene como el deporte más popular del mundo. También remarcó que las decisiones comerciales y financieras deben estar al servicio del juego y no por encima de su esencia

La entidad presidida por Alejandro Domínguez señaló que tomó conocimiento de la propuesta y que convocó a su Consejo para analizarla y evaluarla con responsabilidad y rigor. En ese sentido, insistió en que seguirá actuando con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración

Unidad en medio del conflicto

El comunicado también llamó a la unidad de la familia del fútbol y a anteponer siempre el deporte por encima de cualquier otro interés. La postura contrasta con la reacción más dura de otras confederaciones, que incluso derivó en renuncias de asesores cercanos a Infantino

El proyecto en discusión, conocido como FIFA Forward Enterprise, apunta a una reestructuración comercial de la gestión de las principales competencias, con una empresa encargada de administrar negocios y eventos como el Mundial, el Mundial de Clubes y otros torneos

El trasfondo mundialista

Domínguez e Infantino también impulsan la idea de ampliar el Mundial de 2030 a 64 selecciones, con seis sedes por primera vez en la historia. La Copa del Mundo se jugará principalmente en España, Marruecos y Portugal, pero también tendrá partidos en Argentina, Paraguay y Uruguay por el centenario del torneo