El banco de Portugal en Oslo pareció escenario de una escena religiosa. Jorge Jesus, entrenador del seleccionado, debatía con Juan de Dios, su asistente, qué hacer con Cristiano Ronaldo. La dupla solo necesitaba a Fernando Santos, antiguo técnico del equipo, para completar la particular Santísima Trinidad
El 27 de septiembre, Portugal venció 2-1 a Noruega por la UEFA Nations League. Cristiano esperó durante media hora para ingresar, pero la promesa de jugar al menos ese tramo final no se concretó. Tres días después, abandonó la concentración en su jet privado
Ronaldo suma 236 partidos y 146 goles con la selección, a la que representa desde hace 23 años. En un extenso comunicado de 1.740 palabras, pidió disculpas por su comportamiento, aunque también acusó a Jesus de traición
El futbolista sostuvo que el entrenador no pronunció la frase que ambos habrían acordado: “Cometí un error al poner a alguien de la talla de Pelé o Diego Maradona para calentar y luego no ponerle en el partido”
El final de una era
La situación contrastó con la despedida de Lionel Messi de la selección argentina, una celebración atravesada por una disputa menor entre la AFA y River. Mientras el argentino fue presentado como un jugador en paz con su cierre, Ronaldo quedó expuesto por un ego que parece dificultar su retiro
A los 41 años, con cinco hijos y lejos de ser el goleador dominante de otras épocas, Cristiano enfrenta una transición inevitable. En Funchal, su ciudad natal, el Museo CR7 representa buena parte de su propia mitología
El edificio, construido con una inversión de tres millones de dólares cuando tenía 28 años, ocupa 1.400 metros cuadrados y posee más de 160 trofeos. También exhibe réplicas de tres Balones de Oro, cuatro Botas de Oro, títulos de Champions League y Premier League, además de recuerdos de sus primeros años
En la Plaza CR7, una estatua de 3,4 metros y 800 kilos lo muestra con una leyenda contundente: “Melhor Jogador Do Mundo”. El museo está conectado con el hotel Pestana CR7, de 48 habitaciones, piscina en la azotea y vista al océano Atlántico
Madeira también le dedicó el aeropuerto de la isla. Allí fue remodelado un busto que había generado críticas. Su autor, Emanuel Santos, explicó que era imposible complacer a todos y recordó que ni Jesús había logrado hacerlo
Una selección que busca renovarse
Jesus reconoció que se equivocó al dejar calentar a Ronaldo durante tanto tiempo sin hacerlo ingresar. El técnico mantiene una buena relación con el delantero, a quien dirigió en el fútbol árabe, pero también tiene una personalidad fuerte y una idea distinta a la de Roberto Martínez
Martínez dirigió a Portugal en el Mundial 2026 y, según las críticas recibidas, rindió un tributo excesivo a Cristiano. El equipo quedó eliminado en los octavos de final por España, que ganó 1-0 con un gol de Mikel Merino en el descuento
La crisis llegó incluso al despacho del primer ministro portugués, Luís Montenegro, quien llamó a Jesus para hablar sobre el caso. Al mismo tiempo, más de la mitad de los ingresos de la Federación portuguesa dependen de la marca CR7
El goleador, obsesionado con alcanzar los mil tantos, lleva 981 y llegó a afirmar que es “el mejor de la historia”. En noviembre de 2025 cenó en la Casa Blanca junto a Donald Trump como parte de una comitiva de Arabia Saudí, país donde percibe 200 millones de dólares por temporada. Su fortuna fue estimada en 1.200 millones de euros
El problema ya no parece ser únicamente futbolístico. El estatismo de Ronaldo durante los últimos años se convirtió en una dificultad para el seleccionado, mientras su ego complica la búsqueda de un cierre acorde con su trayectoria
Portugal, un país de fuerte tradición católica, venera a San Antonio de Padua, patrono de las causas perdidas. Ahora espera que la sabiduría de Jorge Jesus ayude a despedir con dignidad al que durante años fue considerado el Dios de la pelota
Para reemplazarlo, Jesus confía en Gonçalo Ramos, exjugador del PSG y actualmente en Milan. No es Cristiano Ronaldo. Pero, a diferencia del catolicismo, el fútbol no es una religión monoteísta