ESTAMBUL. El fútbol turco quedó envuelto en un nuevo escándalo tras la detención de Ferhat Gündogdu, presidente del Comité Central de Árbitros de la Federación Turca de Fútbol, su vicepresidente y otras cinco personas

Los arrestos se produjeron durante un operativo desplegado en cuatro provincias del país. Según informó el ministro de Justicia, Akin Gürlek, los acusados habrían interferido en la clasificación de los árbitros, sus designaciones para los partidos, los procesos de puntuación y nombramiento, y los exámenes sobre las reglas

Entre los detenidos también hay un integrante y un exintegrante del comité, el presidente de la delegación de Estambul de la Asociación de Árbitros y Observadores de Fútbol en Activo de Turquía, además de otras dos personas

Como parte de la investigación, se realizaron registros judiciales en domicilios, lugares de trabajo y oficinas vinculados con los sospechosos

“Ningún cargo otorga privilegios ante la ley”

Gürlek sostuvo que la competencia justa y la transparencia en el arbitraje son fundamentales para preservar la confianza pública en el fútbol

“El Estado aborda con firmeza, dentro del marco legal, cualquier denuncia de irregularidades que socave dicha confianza”, afirmó el funcionario

Además, señaló que las autoridades conocen la preocupación de los hinchas por los procesos arbitrales y sus expectativas de imparcialidad. “Ningún cargo, título o función otorga privilegios especiales ante la ley”, agregó

El antecedente del escándalo de apuestas

El operativo ocurre un año después de que la Federación Turca de Fútbol suspendiera a 149 árbitros y asistentes por su presunta participación en un caso de apuestas en ligas profesionales

Una investigación oficial había establecido que 371 de los 571 árbitros activos de la federación tenían al menos una cuenta en una empresa de apuestas. De ese grupo, 152 habían apostado en partidos de fútbol

Entre ellos había 22 profesionales de la Süper Lig, la máxima categoría del fútbol turco: siete árbitros y 15 asistentes

La federación también informó que diez árbitros habían realizado apuestas en más de 10.000 partidos cada uno durante un período de cinco años. En el caso más extremo, un árbitro apostó en 18.277 encuentros

El Comité de Ética y el Comité Disciplinario anunciaron sanciones de entre ocho y doce meses, además de investigaciones sobre clubes y unos 3700 futbolistas

Hasta el momento, no se informó si existe una relación entre aquel expediente por apuestas y la investigación que derivó en las detenciones de este martes