Egidio Hinestroza, recordado por su paso por el fútbol profesional colombiano, enfrenta hoy una doble urgencia: una grave afectación en su salud y la falta de una pensión que alivie los gastos de su atención. El exarquero, amputado de ambas piernas por complicaciones derivadas de la diabetes, espera que los años que dedicó al deporte le permitan acceder al reconocimiento laboral que aún no tiene
Su recorrido en la primera división dejó 35 partidos oficiales y 42 goles recibidos. Disputó 17 encuentros en 1970, siete en 1971, cuatro en 1975, tres en 1981 y cuatro en 1982
Una vida entre Tumaco y el arco
Nacido el 21 de julio de 1946 en Tumaco, Hinestroza inició su camino en las canchas de su ciudad, primero en el equipo Juvenil y luego en Carmenía. Su salto al profesionalismo llegó en 1970 con Deportes Quindío, club con el que debutó y comenzó a ganarse el reconocimiento de la afición
Después también pasó por Once Caldas y Atlético Nacional, y fue parte de una generación destacada de futbolistas tumaqueños. En su carrera compartió vestuario con Aníbaldo, Berrín y Alfonso Tovares, entre otros nombres recordados de ese grupo
La pensión como apoyo para su cuidado diario
La familia del exjugador sostiene que una pensión sería clave para cubrir la atención que hoy necesita. Entre los gastos mencionan el pago de un centro para adulto mayor al que asistió a diario durante un mes y en el que, según relataron, mostró mejoras en su ánimo y en su salud
Para sus allegados, el reclamo no es solo simbólico. La intención es que tenga un ingreso estable para sostener tratamientos, cuidados y su vida cotidiana
Su situación se volvió visible cuando circularon imágenes suyas saliendo del hospital en silla de ruedas, cubierto con una manta blanca y saludando con la mano izquierda. En medio del deterioro físico, la familia insiste en que el reconocimiento de sus aportes cambiaría de forma concreta su presente
Apoyo en Armenia y una pelea que va más allá de su caso
La comunidad de Armenia reaccionó cuando se conoció el estado de Hinestroza. El Quindianos Club Deportivo anunció una campaña de apoyo, iniciativa que fue agradecida por sus familiares
Hinestroza, por su parte, se ha mostrado sereno y agradecido por los mensajes recibidos. Incluso ha hablado con humor sobre su situación, aunque deja ver que todo sería más llevadero si contara con la pensión correspondiente a los años que entregó al fútbol
La disputa de fondo
Su caso hace parte de una controversia más amplia. Cerca de 1.000 exfutbolistas en Colombia reclaman que varios clubes profesionales no les reconocieron semanas de cotización necesarias para pensionarse. Según voceros de la Asociación de Exfutbolistas Profesionales Colombianos Selección Inmortal, hay más de 2.000 exjugadores pendientes de esas reclamaciones
La organización sostiene que muchos procesos tardan años y que varios antiguos futbolistas hoy superan los 62 años sin ver reflejados aportes descontados durante su carrera. El debate llegó incluso a la Comisión Séptima del Senado
Hugo Galeano, exdefensor y uno de los impulsores de esa causa, recuerda que la preocupación surgió al encontrarse con compañeros y rivales en condiciones económicas difíciles después del retiro. También citó el fallo SL103-2019 de la Corte Suprema de Justicia, que advirtió que no puede dejarse desprotegidos a quienes realmente tuvieron un contrato de trabajo con los clubes
Galeano ha insistido en que muchos exjugadores envejecen sin semanas cotizadas reconocidas, pese a haber trabajado bajo subordinación, con prestación personal del servicio y salario. Además, afirma que algunas instituciones hoy operan bajo otras razones sociales para negar obligaciones del pasado
En ese escenario, el caso de Hinestroza se convirtió en una imagen concreta de una discusión que sigue abierta: la del reconocimiento laboral y la vejez digna para quienes hicieron parte del fútbol profesional colombiano