Una escena de concentración total

En el Museo de Arte Tigre, la atención quedó fija en un mismo punto: Faustino Oro avanzando de tablero en tablero frente a 25 rivales. Afuera, el paisaje del delta. Adentro, un salón colmado que eligió el silencio para seguir cada movimiento del ajedrecista de 12 años, el gran maestro más joven de la historia argentina

La exhibición formó parte del cierre de la Semana Internacional del Ajedrez y contó con la presencia de la Camerata de Tigre, además de autoridades, docentes, familias y los padres del jugador, Romina y Alejandro Oro. Faustino, que descubrió el ajedrez durante la pandemia, dijo sentir orgullo por representar al país en cada torneo y valoró la gira que continuará por Mar del Plata y Rosario

Una experiencia que queda en la memoria

Uno a uno, los chicos y chicas que enfrentaron al prodigio siguieron el ritual de una partida que difícilmente olvidarán. Había nervios, sonrisas contenidas y la certeza de estar ante un talento excepcional. Faustino saludaba, observaba la posición apenas unos segundos y seguía su recorrido sin detener el ritmo

Cristian Dolezal, maestro internacional y coordinador de la Escuela de Talentos de Tigre, explicó que preparó a los participantes para vivir el encuentro como una experiencia irrepetible. Lo comparó con jugar contra una figura de máximo nivel y remarcó que la vivencia les quedará para siempre

Tigre, tierra de ajedrez

El fenómeno Faustino también encontró un contexto favorable. Luis Antón, director de la Escuela Municipal de Ajedrez de Tigre, señaló que el momento del jugador coincide con una expansión fuerte de la disciplina en la Argentina, con una base cada vez más joven y más amplia

Según explicó, el ajedrez funciona como un espacio de encuentro entre edades, géneros y niveles distintos, y eso ayudó a que se volviera más accesible y abierto. En Tigre, más de 10 mil chicos practican el juego en escuelas del distrito, mientras la Escuela Municipal sostiene talleres en distintos espacios comunitarios

Julio Zamora destacó esa política pública local y Daniel Scioli subrayó el trabajo del municipio en torno al ajedrez. Miguel Ángel Quinteros, por su parte, celebró la jornada y la definió como un día histórico por la presencia de uno de esos talentos que aparecen muy de vez en cuando

El aplauso que no hizo ruido

Faustino siguió de tablero en tablero, sin dejarse distraer por la fama ni por la magnitud del evento. Su consigna fue simple: disfrutar y jugar lo mejor posible. En una tarde marcada por la precisión, la calma y la admiración, Tigre descubrió que el silencio también puede ser una ovación