Hansi Flick dirige al Barcelona con una combinación de autoridad, cercanía y una idea futbolística sencilla: mientras su equipo conserva la pelota, el rival no puede marcarle
El entrenador alemán también encuentra alivio lejos del fútbol. Practica pádel y, desde hace un año, participa como empresario en ese deporte: encabeza los torneos de Premier Padel y es uno de los fundadores de PadelCity, una compañía alemana dedicada a la actividad
Un equipo construido para atacar
Flick suele repetir que los egos pueden destruir el éxito. Su objetivo es que todos los jugadores estén comprometidos con el club y el equipo, una tarea especialmente importante al trabajar con jóvenes talentos como Lamine Yamal
Desde su llegada al Barcelona, anunciada en mayo de 2024, consiguió cinco trofeos: las Ligas de España de 2024-25 y 2025-26, las Supercopas de España de 2025 y 2026 y la Copa del Rey de 2025
Ahora enfrenta una semana exigente. Este martes visita al PSG en París por la Champions League y el domingo recibe al Real Madrid. El equipo parisino, dirigido por Luis Enrique, ganó las dos últimas ediciones de la competencia y representa una prueba de máxima exigencia
Los números de una campaña arrolladora
El Barcelona ganó sus 11 partidos oficiales de la temporada. En La Liga marcó 39 goles en nueve encuentros, con un promedio de 4,33 por partido. En la Champions League convirtió nueve tantos en dos partidos, con una media de 4,5. El promedio global asciende a 4,36 goles por encuentro
Esos registros se produjeron incluso sin Raphinha, lesionado durante una convocatoria con Brasil. Hasta entonces, el brasileño había marcado 14 de los 36 goles del equipo y se estimaba que podía regresar como titular en París
De la duda al dominio
Flick llegó para continuar la reconstrucción iniciada por Xavi Hernández, después de haber sido despedido como seleccionador de Alemania en septiembre de 2023. Firmó por dos años con un Barcelona atravesado por dificultades económicas y sin títulos en la temporada anterior
Su adaptación generó dudas por la relación entre su estilo y el llamado ADN Barça, asociado al fútbol de Johan Cruyff. Sin embargo, su propuesta ofensiva encontró una respuesta inmediata: con campo abierto, sus jugadores atacan a gran velocidad y ocupan el frente de ataque con Pedri, Yamal, Fermín López, Gabriel Jesús, Raphinha, Gordon, Dani Olmo y Gavi, entre otros
Flick es el tercer entrenador alemán de la historia del Barcelona, después de Hennes Weisweiler, que dirigió entre 1975 y 1976, y Udo Lattek, al frente del equipo entre 1981 y 1983
Una trayectoria marcada por extremos
Como futbolista fue mediocampista y ganó cuatro Bundesligas con Bayern Múnich. En 2019 regresó al club como asistente de Niko Kovac. Tras la salida del croata, asumió como entrenador y conquistó un sextete: Bundesliga, Copa de Alemania, Champions League, Supercopa de Alemania, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes
En esa etapa también quedó asociado al 8-2 contra el Barcelona en los cuartos de final de la Champions League de 2020. Meses después, en 2021, aceptó el desafío de dirigir a Alemania en reemplazo de Joachim Löw. Tras el Mundial de Qatar 2022 fue despedido y se convirtió en el primer seleccionador alemán de la historia en perder el cargo de esa manera
Su estilo personal es menos carismático que el de entrenadores como Pep Guardiola, Luis Enrique o Jürgen Klopp, pero puertas adentro se lo describe como firme, dialogante y atento a las necesidades de cada jugador. Lamine Yamal destacó su capacidad para combinar exigencia defensiva, libertad ofensiva y confianza
La posesión es el principio que resume su método. El Barcelona suele controlar cerca del 70% de la pelota y busca progresar hacia adelante en lugar de moverla únicamente hacia los costados. Para Flick, ese control no es una estadística aislada: es la forma de reducir el peligro rival y acercarse a los títulos que todavía quiere conseguir