El mercado cervecero argentino atraviesa un cambio de estrategia. La caída del consumo, el avance del fernet y de otras categorías, y una relación más moderada con el alcohol entre los jóvenes llevaron a las grandes compañías a buscar nuevos consumidores y momentos de consumo
Aunque la cerveza continúa siendo la bebida alcohólica más consumida del país, perdió el predominio en algunas ocasiones. El interés por el bienestar, las calorías y las alternativas sin alcohol también modificó las expectativas sobre la categoría
Una oferta pensada para distintos momentos
CCU y Cervecería y Maltería Quilmes coinciden en que el crecimiento ya no depende únicamente de ganar participación frente a otras marcas de cerveza. La apuesta consiste en ampliar el universo de productos y acompañar preferencias diferentes: desde una bebida para compartir hasta una opción para un almuerzo de trabajo o después de hacer deporte
En ese camino, las empresas incorporaron propuestas frutales, cítricas y dulces. Quilmes lanzó Brahma FT, con notas de limón y pomelo y una graduación alcohólica de 2,5%, y sumó Flying Fish, elaborada con jugo de limón. CCU impulsa Schneider Remix, en versiones de limón y pomelo, Warsteiner Natur Radler Lemon y Stones, con sabores como limón y maracuyá
El avance de las alternativas sin alcohol
Las cervezas 0.0 dejaron de estar asociadas exclusivamente a restricciones o situaciones puntuales. Entre los nuevos consumidores aparecen personas que manejan, practican deportes o buscan reducir su ingesta de alcohol
En la Argentina, las cervezas sin alcohol representan alrededor del 2% del mercado. En algunos países, en cambio, llegan al 10% del consumo total. Para desarrollar ese segmento, Quilmes invirtió US$3 millones en una planta de desalcoholización en Zárate y amplió su oferta con Corona Cero, Stella Artois 0.0 y Quilmes 0.0. CCU reforzó su portafolio con Heineken 0.0 e Imperial Golden Sin Alcohol
La categoría tampoco reemplaza necesariamente a la cerveza tradicional. El 85% de quienes consumen cerveza sin alcohol también toma cerveza convencional
Menos alcohol y atención a las calorías
La búsqueda de productos compatibles con estilos de vida activos impulsa opciones de menor graduación alcohólica, sin alcohol o con perfiles más livianos. En el caso de Heineken 0.0, la compañía destaca un aporte de 69 calorías por botella de 330 mililitros y la ausencia de azúcares añadidos
Una competencia que excede a la cerveza
El desafío para las cerveceras ya no se limita a las marcas del mismo rubro. El fernet, los tragos listos para tomar, los aperitivos y los cócteles en lata ampliaron el escenario competitivo
Por eso, las nuevas propuestas buscan acercarse a los sabores frutales, las bebidas refrescantes y el mundo de la coctelería. La estrategia consiste en ampliar las ocasiones de consumo y desdibujar las fronteras entre la cerveza, los aperitivos y las bebidas listas para tomar