“Fer, ¿puedo decir algo?”. María José Granatto le pidió la palabra a Fernando Ferrara cuando el entrenador terminaba de hablarle al plantel. Era el 14 de diciembre y el partido ante Países Bajos en Santiago del Estero acababa de suspenderse por la lluvia. Días antes, el rival había ganado 4 a 0 y el ánimo argentino estaba golpeado
Granatto tomó la voz de un equipo frustrado y dejó una idea que luego se volvió consigna: había que jugar cada encuentro como si fuera el último, porque las segundas oportunidades no siempre aparecen. Desde entonces, aquella noche quedó como un punto de inflexión para Las Leonas
La capitana que marcó el rumbo
Ocho meses y medio después, el 29 de agosto, Argentina terminó imponiendo su carácter en el Wagener Stadium de Amstelveen, la casa del hockey neerlandés. Allí, Granatto fue decisiva: capturó el rebote del séptimo córner corto y convirtió el empate a 6 minutos y 8 segundos del cierre, cuando Países Bajos se había adelantado con un tanto de Yibbi Jansen
La jugadora de 31 años, emblema actual y capitana del seleccionado, describió ese momento como el resultado de un equipo que insistió hasta encontrar su premio. También remarcó que el grupo soñaba en grande y que el impulso nació de esa convicción compartida
Una historia forjada en clubes y selección
Granatto lleva 26 años vinculada al hockey. Empezó en el CUQ, en Ranelagh, siguió en Santa Bárbara, en Gonnet, y desde 2012 viste la camiseta de las selecciones argentinas. En sus primeros entrenamientos con el plantel mayor, incluso llegó a sentir nervios al compartir cancha con Luciana Aymar
Su recorrido personal también está marcado por una mudanza familiar de Florencio Varela a La Plata en 2003, cuando sus padres buscaron mejores horizontes económicos. Esa etapa la acercó a Santa Bárbara, club que considera su segundo hogar por su crecimiento deportivo, los vínculos que construyó allí y su formación humana
Menos de 1,60 de estatura, pero con enorme presencia dentro de la cancha, Granatto encarna varios rasgos del deporte argentino: carisma, intensidad, rebeldía y ambición. Antes del tercer partido de la fase inicial, ante Escocia, dejó otra arenga contundente: pidió asumir la responsabilidad de ser protagonistas, con intensidad, compañerismo y humildad
La capitana también piensa en lo que viene. Con medallas de plata en Tokio 2020 y de bronce en París 2024, ya mira hacia Los Angeles 2028, el gran objetivo pendiente de un seleccionado que volvió a la cima del mundo con una líder que hizo de la palabra y el ejemplo una misma cosa