Instituto transformó en nueve meses un escenario marcado por la preocupación en una campaña que alimenta la ilusión. El conjunto cordobés lidera la Zona A, ocupa el sexto lugar de la Tabla Anual y encadena cinco victorias en Alta Córdoba, una marca inédita para el club en Primera División
El cambio comenzó con la llegada de Diego Flores, quien asumió en reemplazo de Daniel Oldrá cuando el equipo atravesaba un momento delicado en lo futbolístico y lo anímico. El entrenador aceptó el desafío sin reclamar un período especial de adaptación, pese a sus antecedentes irregulares en Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima La Plata
Una idea que se consolidó con trabajo
El presidente Juan Manuel Cavagliatto sintetizó la influencia del técnico al definirlo como un “constructor” y no solamente como un traductor. Flores había integrado equipos de trabajo de Marcelo Bielsa en Marsella, Lazio, Lille y Leeds, y logró trasladar parte de esa experiencia a un plantel que recuperó confianza
Instituto no limita su propuesta a los partidos en casa. El equipo intenta asumir el protagonismo también fuera de Córdoba y sus futbolistas adoptaron una identidad colectiva
Según el cuerpo técnico, integrado además por Juan Manuel Cobo y Rubén Rodríguez, un ciclo necesita entre 20 y 25 encuentros para alcanzar madurez. El proceso ya acumula 22 partidos de Liga Profesional, además de su participación en la Copa Argentina, donde fue eliminado por Platense en los penales de los octavos de final
La salida de referentes y el crecimiento de Álex Luna
La reconstrucción tuvo que afrontar dos bajas importantes durante el mercado de pases. El arquero Manuel Roffo fue transferido a Cerro Porteño por un millón de dólares, mientras que Gastón Lodico pasó a Racing por US$ 2.000.000
Ante esas salidas, Flores convirtió a Álex Luna en el eje del juego. El futbolista rafaelino, de 22 años, asumió la responsabilidad y se transformó en una pieza central del funcionamiento. Flamengo lo sigue, aunque el club cordobés no considera prioritaria una venta y sostiene que cualquier operación debe resultar conveniente tanto para Instituto como para el jugador
El equipo, de todos modos, no depende exclusivamente de Luna. Giuliano Cerato y Diego Sosa aportan profundidad desde los laterales-volantes, al punto de que Cerato es el máximo goleador del conjunto en el Clausura. Fernando Alarcón y Leonel Mosevich lideran una defensa firme, mientras que Matías Gallardo y Gustavo Abregú se consolidaron en el centro del campo
Solidez defensiva y una deuda en el área
La principal dificultad aparece en la definición. Matías Tissera y Facundo Suárez marcaron un gol cada uno, dentro de los 13 tantos convertidos por el equipo. El aporte de Jeremías Lázzaro, John Córdoba, Nicolás Guerra y Agustín Massaccesi, junto con el funcionamiento general, permite disimular esa falta de contundencia
La defensa es uno de los pilares de la campaña: Instituto terminó con el arco invicto en la mitad de sus partidos. El triunfo por 3-1 frente a Talleres, conseguido el sábado en Alta Córdoba, fue además el primero del ciclo por una diferencia superior a un gol
Flores pidió cautela pese al buen presente. Considera que el plantel pudo superar el mal comienzo mediante humildad y esfuerzo, pero advierte que el campeonato argentino puede cambiar rápidamente. El objetivo inmediato es clasificarse entre los ocho mejores y evitar que la posición de privilegio genere relajación
El debate por los arbitrajes
La fortaleza de Instituto como local también quedó acompañada por cuestionamientos a algunas decisiones arbitrales. En el partido ante Talleres, Álex Luna quedó cerca de la expulsión en dos acciones: una infracción sobre Valentín Fascendini, revisada por el VAR y sancionada con tarjeta amarilla por Darío Herrera, y un posterior cruce con Román Riquelme que pudo derivar en una segunda amonestación
También hubo reclamos de Unión por una supuesta falta de Alarcón en la jugada que terminó en gol de Mosevich. Durante el Apertura, Defensa y Justicia y Atlético Tucumán habían expresado disconformidad con actuaciones de Andrés Merlos y Fernando Espinoza
El entrenador rechaza que esas discusiones opaquen el rendimiento de sus dirigidos. Sostiene que Instituto genera muchas más situaciones que sus rivales y atribuye el crecimiento principalmente a la convicción del grupo
Tras una campaña en el Apertura que alcanzó el 62% de los puntos, la Gloria conserva la base y mira el tramo decisivo con la posibilidad de clasificarse al playoff y pelear por una histórica plaza internacional