Una ilusión con base real, pero sin atajos
El regreso de la Fórmula 1 a la Argentina volvió a instalarse en la agenda durante la visita a Buenos Aires de Mohammed ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil. El foco estuvo puesto en el autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde avanzan obras que apuntan a dejarlo en condiciones para recibir al MotoGP el año próximo y completar más adelante los trabajos necesarios para un eventual retorno de la F.1
Ben Sulayem, que conoce el automovilismo argentino desde adentro por su paso como piloto en el Rally de Argentina de 1993, destacó la pasión local por el deporte motor y recordó la magnitud de la respuesta del público en actividades promocionales recientes. También valoró la visita de Franco Colapinto y la señal que representan las inversiones en marcha
El factor decisivo: negocio, calendario y tiempos
El dirigente sostuvo que la Argentina tiene argumentos deportivos e históricos para volver a la categoría, pero remarcó que la definición no depende solo del deseo. Explicó que la Fórmula 1 trabaja con un plan de largo plazo, que el calendario de 2027 se aprobará en octubre y que hay apenas 24 lugares disponibles, por lo que cualquier ingreso exige una negociación compleja
En ese marco, advirtió que pensar en 2027 sería prematuro. Para él, una ventana más realista sería 2029 o 2030, siempre que la propuesta final sea sólida, viable y capaz de cerrar para todas las partes involucradas. Señaló además que no alcanza con tener un circuito: también hace falta organizar un evento completo y sustentable
Obras en marcha y una ciudad que quiere posicionarse
El proyecto sobre el Gálvez contempla una inversión estimada en 150 millones de dólares y un avance cercano al 60%. Tras reunirse con Ben Sulayem, Jorge Macri afirmó que la ubicación de Buenos Aires, lejos de zonas de conflicto, mejora su competitividad para pelear por grandes eventos internacionales
La posibilidad de que la Argentina reaparezca en el calendario de la Fórmula 1 hoy convive con una condición central: mostrar seriedad de gestión, continuidad en las obras y un proyecto económico creíble
Otros aspirantes y una carrera global
La Argentina no es la única interesada. Sudáfrica, Ruanda, Tailandia, Alemania y Corea del Sur también mantuvieron contactos para intentar sumarse en el futuro
En África, Ruanda había ganado terreno hasta que el conflicto con la República Democrática del Congo frenó su avance. Sudáfrica volvió a tomar impulso por su historia, con 23 grandes premios y el recuerdo del triunfo de Carlos Reutemann en 1974
En Asia, Tailandia aparece con fuerza gracias a un proyecto financiado con 1230 millones de dólares. Corea del Sur ya tuvo experiencia entre 2010 y 2013, mientras que Alemania sigue como candidata por peso histórico y por el interés de Hockenheim, aunque requiere una inversión cercana a los 250 millones de euros
Ben Sulayem cerró con un respaldo claro a la Argentina, pero sin prometer plazos imposibles. Según su lectura, la oportunidad existe; la condición es hacerla viable y sostenerla en el tiempo