RIO DE JANEIRO.- Boca encontró en Leandro Paredes la respuesta para cerrar una serie que parecía dirigirse a los penales. El mediocampista, que llevaba 11 días fuera por una lesión muscular, ingresó en el segundo tiempo y marcó el 3-1 ante Vasco da Gama con un remate desde unos 30 metros
El triunfo permitió revertir la llave y clasificó al equipo argentino para la final de la Copa Sudamericana, prevista para el 21 de noviembre en el estadio Metropolitano de Barranquilla
Una decisión marcada por el riesgo
Paredes había sufrido un desgarro de grado 2 en el isquiotibial derecho durante el partido frente a Instituto. En la víspera del encuentro realizó casi todos los ejercicios junto con sus compañeros, aunque con una intensidad moderada, y recibió un tratamiento con plasma rico en plaquetas para acelerar su recuperación
El cuerpo técnico evaluó hasta último momento si era conveniente utilizarlo. La posibilidad de que jugara implicaba un riesgo, pero también ofrecía a Boca la experiencia de su capitán en un escenario de máxima presión
El equipo había terminado el primer tiempo con una ventaja de 2-0. Sin embargo, Vasco comenzó a acercarse y el descuento volvió a poner la serie al límite. A los 12 minutos del complemento, Paredes ingresó para recuperar el control del partido
Orden, calma y un remate decisivo
El mediocampista pidió la pelota, organizó a sus compañeros y trató de frenar la impaciencia del equipo. Incluso animó al juvenil Flores después de una marca perdida que había derivado en el gol brasileño
Nueve minutos después de su entrada, recibió un pase de Milton Delgado. Sin oposición por delante, buscó el arco y sacó un disparo cuya trayectoria desorientó al arquero Léo Jardim. El error de cálculo del brasileño terminó de convertir el remate en el gol de la clasificación
La actuación completó el regreso de un jugador que Boca considera central para sus objetivos de la temporada. El club todavía tiene en disputa la Copa Sudamericana, la Copa Argentina, la Tabla Anual y el torneo Clausura
Un triunfo con valor simbólico
La victoria también rompió una racha: Boca no ganaba en el Maracaná desde 1998, cuando venció a Flamengo por la Copa Mercosur. El estadio había sido, además, el escenario de la derrota ante Fluminense en la final de la Copa Libertadores de 2023
Paredes disputó allí tres partidos y consiguió tres festejos. Tras el encuentro, destacó el trabajo de sus compañeros, del cuerpo médico, de los kinesiólogos y de su familia. El entrenador valoró la decisión de hacerlo entrar en el segundo tiempo, cuando el desgaste del rival podía abrir espacios
Con el capitán recuperado y convertido en protagonista, Boca alimentó su ilusión internacional. El próximo objetivo será la final de la Copa Sudamericana