Japón acumuló un déficit comercial de 2,81 billones de yenes (17.800 millones de dólares) durante el primer semestre fiscal, entre abril y septiembre. El resultado coincide con un fuerte aumento del precio del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente
Las exportaciones crecieron un 18,4% interanual y alcanzaron los 63,5 billones de yenes. Las importaciones, en cambio, subieron un 20,4%, hasta los 66,3 billones. Ambos valores fueron récord para el país
El petróleo encarece toda la cadena de costos
Japón, que importa prácticamente todo el petróleo que consume, dependía en gran medida del paso por el estrecho de Ormuz. La interrupción de esa ruta obligó a pagar más por cargamentos provenientes de otros trayectos
El crudo Brent pasó de unos 70 dólares por barril en febrero a cerca de 100 dólares recientemente, después de superar los 110 dólares durante los últimos meses. El encarecimiento también impacta en los productos plásticos y en el transporte marítimo
En septiembre, el déficit comercial fue de 536.600 millones de yenes. Fue el quinto mes consecutivo con saldo negativo, aunque la cifra mejoró frente al déficit de 1,1 billones registrado en agosto. Ese mes, las importaciones aumentaron un 18,9% y las exportaciones un 16,7% interanual
La debilidad del yen suma presión
El dólar cotiza recientemente en niveles cercanos a 150 yenes, una situación que eleva el costo de las compras externas. El Banco de Japón ha aumentado gradualmente las tasas de interés para contribuir al fortalecimiento de la moneda
El mes pasado, la entidad elevó su tasa de referencia del 1% al 1,25%, el nivel más alto en 31 años. Su comité de política monetaria volverá a reunirse la próxima semana y mantiene un objetivo de inflación cercano al 2%
El gobierno de Sanae Takaichi afirma que trabaja junto con el banco central y propone reducir temporalmente el impuesto a los alimentos del 8% al 1%. El proyecto se debate actualmente en el Parlamento