Nadia Podoroska no pudo coronar su regreso al circuito con un título. La argentina cayó ante la española Kaitlin Quevedo por 4-6, 6-4 y 6-2 en la final del WTA 250 de San Pablo, después de dos horas y ocho minutos de juego
Quevedo, ubicada en el puesto 94 del ranking mundial, consiguió así el primer trofeo WTA de su carrera. Podoroska, en cambio, quedó a las puertas de su primera consagración en esta categoría y de poner fin a una espera de 15 temporadas para el tenis femenino argentino
Una final que comenzó con ventaja argentina
La rosarina arrancó el partido con autoridad y se adelantó 3-0 gracias a dos quiebres. Quevedo reaccionó, recuperó uno de los breaks y equilibró el desarrollo, pero Podoroska logró sostener su saque en el décimo game para cerrar el primer set por 6-4
El segundo parcial comenzó con un quiebre por lado y luego se volvió más parejo. Podoroska tuvo una oportunidad para sacar ventaja en el quinto game, pero no pudo aprovecharla. En el décimo, la española presionó sobre su servicio, consiguió el quiebre y se impuso 6-4
El tercer set quedó rápidamente bajo el control de Quevedo. La española se adelantó 5-0 con dos quiebres y dominó los intercambios. Podoroska recuperó uno de los breaks y salvó un match point en el séptimo game, aunque Quevedo retomó el control y definió el encuentro con el saque de la argentina
El regreso de Podoroska después de las lesiones
Podoroska llegó a San Pablo como la número 317 del mundo, luego de permanecer 14 meses alejada de las canchas por problemas en la cadera y el hombro. Su último partido anterior a esa pausa había sido el 13 de enero de 2025, cuando perdió ante la checa Karolina Muchova en la primera ronda del Australian Open
Después de 441 días, volvió a competir oficialmente el 31 de marzo. En abril inició su reconstrucción desde un torneo W35 en Junín, sin ranking por su extensa inactividad. Más tarde ganó un W15 en Madrid y otro W35 en San Gregorio, Italia
Con ranking protegido, disputó Wimbledon y el torneo de Hamburgo. También superó la primera ronda del US Open, donde cayó ante Iga Swiatek, y alcanzó la segunda rueda del WTA 125 de Barranquilla antes de viajar a Brasil
“Poder jugar al tenis es un premio. El año pasado lo pasé muy mal y había mucha incertidumbre sobre cuándo podría regresar a una cancha”, había expresado la argentina durante la semana
La primera final WTA desde 2013
El triunfo sobre Paula Badosa por 6-3 y 6-4 le permitió a Podoroska alcanzar la primera final WTA de su carrera. La victoria también tuvo un valor especial porque llegó ante la segunda preclasificada del torneo, exnúmero 2 del mundo, a quien había enfrentado dos veces y siempre había perdido
Además, fue la primera definición de una argentina en un torneo WTA desde la final disputada por Paula Ormaechea en Bogotá 2013. La última campeona argentina en esta categoría continúa siendo Gisela Dulko, ganadora en Acapulco el 26 de febrero de 2011
Podoroska había conquistado el WTA 125 de Cali en febrero de 2023, aunque ese tipo de torneos no cuenta como título WTA. También fue semifinalista de Roland Garros en 2020 y llegó al puesto 36 del ranking mundial
Un salto importante en el ranking
Su actuación en San Pablo le permitirá dar un salto significativo en la clasificación. La argentina, que comenzó la semana en el puesto 317, aparecía provisoriamente cerca del lugar 200 durante la mañana del lunes
La final estaba prevista para el domingo por la tarde, pero las tormentas obligaron a reprogramarla para el lunes. La postergación también impidió la presencia de Maria Sharapova, quien había acompañado el torneo durante la semana y debía regresar en la noche del domingo