River encontró en una goleada ante Belgrano el argumento que necesitaba para despejar, al menos por unos días, las dudas sobre el futuro de Leonardo Ponzio. El 3-0 fue la mejor actuación del entrenador desde que asumió y llegó en medio de rumores que habían debilitado su posición

El resultado tuvo un valor adicional: Belgrano era el último campeón y había derrotado a River en la final del Apertura, cinco meses atrás. Mientras el conjunto cordobés conservó su formación, su técnico y su proyecto, River atravesó una transformación profunda y llegó al estadio Kempes con seis titulares que no estaban en aquel plantel

Una formación renovada y un comienzo intenso

En su séptimo partido al frente del equipo, Ponzio realizó más cambios que nunca, con una variante por línea. Ortega reemplazó al lesionado Acuña; Moreno ingresó por Vera en el mediocampo y Lucas Beltrán ocupó el lugar de Driussi en el ataque

River salió decidido a jugar en campo rival. Antes de los 20 segundos ya había llegado al área de Belgrano, y durante los primeros 15 minutos impuso un ritmo alto, con pases rápidos y envíos frontales de Martínez Quarta y Otamendi

Ángel Correa fue una de las principales amenazas. Se movió constantemente, buscó a sus compañeros, filtró pases y remató varias veces, aunque el arquero Cardozo respondió con dos atajadas destacadas. Belgrano, con menos posesión, también generó peligro mediante Zelarayan, Hernández y Passerini

La presión de River inclinó el partido

El equipo local procuró cerrar el eje central alrededor de Licha López, Maldonado y Morales. River, en cambio, intentó atacar con dos delanteros y dos mediapuntas, Galván y Almada. La propuesta fue ambiciosa, aunque no eliminó las grietas defensivas habituales

El VAR intervino para corregir una expulsión de Licha López por una infracción inexistente sobre Correa. La revisión demoró casi cinco minutos y cortó el ritmo de un partido que hasta entonces se había jugado sin pausas

Antes del descanso, River aprovechó una llegada con superioridad numérica. Montiel apareció en posición de centrodelantero y asistió a Tomás Galván, que definió con precisión. Fue el cuarto gol del volante en el Clausura

Correa y Almada sellaron la goleada

El segundo gol llegó al comienzo de la etapa final. La presión de Beltrán forzó un error de Morales y Correa aprovechó la recuperación para definir con la punta del botín

Belgrano intentó reaccionar y encontró espacios en el juego aéreo, pero Santiago Beltrán evitó dos goles con intervenciones ante Licha López y Passerini. Ponzio movió el banco con rapidez: ingresaron Vera y Driussi, aunque Vera debió salir poco después por una lesión muscular

Con Belgrano más abierto, Thiago Almada apareció en su mejor versión. El mediapunta superó rivales con sus gambetas y cerró una gran jugada con una definición cruzada para establecer el 3-0

El VAR anuló luego un segundo tanto de Correa por una mano de Ortega en el inicio de la acción. La decisión no modificó el desenlace. River consiguió una victoria contundente ante un rival calificado y quedó, por primera vez, en puestos de clasificación a los playoffs

El triunfo modifica la agenda inmediata del club y posterga las discusiones sobre la continuidad de Ponzio. Resultado: Belgrano 0 - River 3