Sergio Ramos cumplió 40 años en marzo y, aunque desde diciembre de 2025 no disputa un partido profesional, sigue sosteniendo una rutina pensada para mantenerse vigente. El defensor asegura que entrena casi todas las semanas y cuida cada detalle de su preparación física y alimentaria
Una rutina pensada para durar
Ramos explicó que trabaja en el gimnasio cuatro días por semana, con una distribución específica de grupos musculares y unos 15 minutos de cardio al comienzo de cada jornada. También indicó que cada ejercicio es supervisado por el cuerpo médico del club para optimizar su estado físico
Entre sus hábitos, destacó el ayuno intermitente dos o tres veces por semana. Según contó, suele entrenar sin desayunar y después toma un batido de proteína
Comer bien, incluso fuera de competencia
El ex capitán de la selección de España sostuvo que la alimentación es una parte central de su carrera. Alterna ensaladas, pescado y carne, con la idea de mantener el equilibrio nutricional que su cuerpo le exige después de tantos años de alta competencia
También reconoció que incluso en vacaciones mantiene esa conducta. Su menú habitual se mueve entre la lechuga y el pescado a la plancha, aunque se permite excepciones cada tanto
Permisos medidos y un futuro por definir
Entre sus gustos, Ramos incluyó los churros con chocolate, que comparte con amigos cada 15 días. Además, señaló que una vez por mes se concede un permiso con alimentos más grasos, como una tortilla y algo de fruta, para saciarse
Mientras dedica parte de su tiempo libre a la música y al deporte, el español espera una propuesta que le permita seguir como futbolista o, en su defecto, iniciar una carrera como director técnico
En paralelo, también avanza en su empresarial. En los últimos meses trascendió que compró un paquete accionario para convertirse en dueño del Sevilla, el club en el que debutó en Primera. La operación fue valuada en 400 millones de euros y contempla el 80% de las acciones, a un precio estimado de 3500 euros por acción