Stay Tune convirtió una carrera casi imposible en una victoria inolvidable. Tras llegar último a la recta final, avanzó con enorme potencia sobre el césped pesado de San Isidro y venció a Hi Pocho en el Gran Premio Jockey Club (G1), segundo eslabón de la Triple Corona argentina
El ganador superó a sus trece adversarios en los 2000 metros y derrotó por un cuerpo y medio al favorito, al que ya había aventajado 70 días antes. La diferencia fue algo mayor que la registrada entre ambos en las Dos Mil Guineas (G1), disputadas en julio
La preparación de Stay Tune estuvo enfocada exclusivamente en este desafío. El potrillo no volvió a competir desde entonces y conservó sus energías para la cita de San Isidro, donde las lluvias habían dejado una pista exigente
Una remontada inesperada
Cristian Velázquez montó al caballo por primera vez en una carrera oficial, después de haberlo conducido únicamente durante los entrenamientos. El jockey, convocado pocas semanas atrás como primera monta de las sedas de Camilo Bautista, respondió con el mejor resultado posible
Stay Tune salió más atrás de lo previsto y Velázquez debió serenarlo para acercarlo progresivamente. A 800 metros de la meta, el desenlace parecía improbable. Sin embargo, el potrillo aceleró en la recta, alcanzó a Hi Pocho y terminó imponiéndose con autoridad
Hi Pocho también debió superar dificultades desde el comienzo. Partió lentamente desde el cajón externo, empleó gran parte de la carrera en recuperar terreno y llegó a dominar durante buena parte de la recta. Su esfuerzo sólo fue superado por la atropellada final del vencedor
Linguado, que había heredado la Polla de Potrillos tras la descalificación de Fletcher, terminó undécimo y quedó lejos de la lucha. Era el único participante que todavía podía aspirar a una Triple Corona que no se completa desde hace 30 años
La marca de Etchechoury
El triunfo también tuvo un significado especial para Carlos Daniel Etchechoury. El entrenador alcanzó su décima victoria en el Gran Premio Jockey Club durante los últimos 20 años. Para el stud Las Monjitas, en tanto, fue el cuarto éxito en las siete ediciones más recientes
Colorado del Monte, tercero en las Dos Mil Guineas y cuarto en aquella llegada junto con Hi Pocho, no participó esta vez porque fue vendido y continuará su campaña en Medio Oriente
Colifato Novo extendió su leyenda
El Gran Premio San Isidro-Copa Melchor Ángel Posse (G1) quedó para Colifato Novo. El caballo alcanzó su décima victoria y consiguió la más amplia de sus tres conquistas en pruebas de Grupo 1, todas sobre una milla de césped: ganó por cuatro cuerpos
El zaino, identificado por su máscara violeta y blanca, fue conducido por Iván Monasterolo. Joaquín Cano, conocido como “Canito”, había sido su jockey en sus primeros años y actualmente se ocupa de su preparación
Colifato Novo nació en agosto de 2021, en un campo de cinco hectáreas de Coronel Charlone, cerca de la frontera entre Córdoba y Buenos Aires. Allí creció bajo el cuidado de la familia Conti y atravesó algunos episodios delicados: ingirió accidentalmente un fragmento de una bolsa de consorcio y sufrió un fuerte golpe cuando tenía seis meses
Su cuidador lo recibió en Villa Mercedes, a unos 95 kilómetros de la capital de San Luis, donde lo ejercitaba en una pista de tierra de 1700 metros. Para evitarle el traslado antes de esta competencia, lo dejó instalado en la villa hípica del hipódromo luego de su victoria del mes anterior
Es Por Amor sorprendió en el Suipacha
El Gran Premio Suipacha (G1-1000 metros) tuvo como ganador a Es Por Amor. El tordillo volvió a las carreras de máxima exigencia después de algo más de un año y se impuso en la prueba que su padre, Strategos, había ganado seis años atrás
Preparado por Pablo Sahagian, el ejemplar fue reconvertido en velocista durante los últimos cuatro meses. Tras reservar su energía, pasó de largo al favorito Bailarín de Venecia y aventajó por tres cuartos de cuerpo a Claro Bombón
Es Por Amor, representante del stud cordobés La Palmera, sólo había ganado esta temporada en carreras de la categoría alternativa. Pablo Carrizo, sin embargo, lo condujo con la confianza de un candidato y respaldado por lo que el caballo había mostrado como potrillo
Honest Boy también ganó de atropellada
En el Clásico Yatasto (G3-2400 metros), Honest Boy regresó después de casi 100 días y logró una remontada decisiva. El alazán del stud Haras El Ángel de Venecia avanzó por dentro y luego aceleró por fuera para alcanzar cerca del disco a Cazador de Areco, que había tomado una amplia ventaja
Eduardo Ortega Pavón volvió a competir apenas dos semanas después de sufrir una pequeña fractura en el pie derecho. El jockey se recuperó a tiempo para participar de la jornada, dos días antes de la gran fiesta hípica
Honest Boy obtuvo así su tercer triunfo clásico, todos sobre pistas húmedas. También completó el 1-2 de los caballos entrenados por Carlos Daniel Etchechoury, protagonista nuevamente de una jornada histórica en San Isidro