Thiago Tirante firmó en Cincinnati la victoria más resonante de su carrera. El platense, que había debutado con un triunfo muy exigente ante Jan Choinski, volvió a responder en una cita de máxima exigencia y eliminó a Novak Djokovic, número 5 del mundo y dueño de 24 títulos de Grand Slam

Un triunfo construido con agresividad y paciencia

Después de ceder el primer set por 6-2, Tirante mantuvo el plan: saque firme, derecha profunda y búsqueda constante del golpe ganador. Djokovic, por su parte, comenzó a mostrar incomodidad con el calor y la humedad, dos factores que pesaron durante todo el encuentro

El argentino igualó el partido al quedarse con el segundo parcial por 6-4 y terminó de sellar la sorpresa en el tercero, también por 6-4, tras 2h44m de juego. La definición llegó con un quiebre en el noveno game, suficiente para cerrar una de las victorias más valiosas del tenis argentino en la temporada

Los tiros que hicieron ruido

La actuación de Tirante dejó algunos puntos muy destacados. Uno de sus winners más impactantes fue una derecha medida en 203 km/h, imposible de responder para Djokovic. En otro pasaje, un saque al cuerpo dejó al serbio inmóvil y provocó una reacción espontánea: “muy rápido hombre”

Más allá del resultado, el platense no celebró con desborde. Mantuvo la calma, incluso después de haber conseguido un triunfo de enorme peso frente a uno de los máximos referentes del circuito

La mirada de Tirante

Tras el partido, Tirante explicó que fue su primer enfrentamiento con Djokovic y que la presión inicial fue alta por tratarse de la cancha central y de una leyenda del tenis. Dijo que el respaldo de su equipo fue clave para sostener la confianza en los momentos decisivos

También destacó su evolución mental. Señaló que este año viene trabajando muy bien ese aspecto junto a su entorno y que eso le permitió competir mejor punto a punto. Además, recordó a su familia y a sus amigos en Argentina, a quienes dedicó un pensamiento especial después del triunfo

La versión de Djokovic

Djokovic felicitó a su rival y reconoció que no se sintió cómodo durante el encuentro. Aclaró que arrastra desde hace años un problema de salud que se agrava con el calor y la humedad, y admitió que el contexto físico lo dejó en desventaja

El serbio también dejó abierta la incógnita sobre su continuidad en el torneo: dijo que en este momento parece más probable que no vuelva el año próximo a Cincinnati, aunque no lo descartó del todo